lunes, 03 de marzo de 2003 9:07
Arranca una nueva semana, esta de marzo.
La precisión de los
ordenadores hace, a veces, más penoso el trabajo. Mi afición por la maquinita
me esclaviza. Ya en los croquis previos se exige precisión y eso consume tiempo
y tensión. Llego a la conclusión que habría que enseñar a los arquitectos a
UTILIZAR el ordenador, no a que el ordenador se convierta en una maquinita de delinear.
Usar el ordenador para que, después, otro profesional desarrolle tus croquis,
eso sí, confeccionados con el ordenador.
No sé. Yo no sé hacerlo y termino
delineando con la mayor precisión que permite la maquina. Un horror.
nosabeusarelordenadorasusaños
martes, 04 de marzo de 2003 10:20
Puede ser.
Pero si te asomas a la ventana no
necesitas que nadie te lo diga.
Está ahí. Con sol radiante, aire limpio y ligeramente húmedo,
canto de pajaritos y un algo que se te mete por el alma diciendo:
¡Primavera, primavera !
La arquitectura, hoy, no dice nada. ¿Para
qué?
primaveril
miércoles, 05 de
marzo de 2003 8:46
A lo mejor, este año,
la primavera solo dura un día. No es que el tiempo haya cambiado totalmente,
pero buena diferencia de ayer a hoy.
Todos los días son
diferentes, excepto cuando, en esta tierra, se pone gris y lluvioso que
entonces los días se repiten uno tras otro hasta el aburrimiento, la melancolía
y el reuma.
Todas las
arquitecturas NO son diferentes. Es más, a menudo se parecen unas a otras en
exceso, lo cual no es malo si se trata de que el valor sea ese, la uniformidad,
por ejemplo en una calle o barrio concreto, lo que al parecer ayuda, según los
sociólogos, a mejorar la identidad de sus habitantes, procurándoles un punto de
seguridad en sus referencias. Pero hay arquitecturas que nacen para ser
diferentes y no lo consiguen, bien porque sus autores intertextualizan (copian)
en exceso o porque, abrumados por "su estilo" se copian a sí mismos. ¡Qué difícil es ser original en cada
obra y tener estilo propio!.
noesmuydiferente
jueves, 06 de marzo de 2003 8:48
Ayer fue miércoles de
ceniza, comienzo de la cuaresma. Se acabó el carnaval y llegó la seriedad.
Muchos
quieren ver la arquitectura convertida en cenizas. Jaime Linares, Lobato de
Blas, el Ministerio de Fomento, el Ministerio de Medio Ambiente, Arca, ....
quieren demoler edificios, quieren "aplicar la disciplina urbanística",
el imperio de la ley. Les guía el interés común, el interés particular, las
ganas de notoriedad, el dinero, la venganza, y, en fin, las miserias humanas.
Edificios convertidos en cenizas. Detrás habrá siempre unas sentencias de
demolición dictadas por una cascada de tribunales, compuestos de magistrados, ninguno
de los cuales habrá visitado y visto el edificio. Se basará todo en informe de peritos
insaculados, que dirán una cosa en su informe, que no será la misma que dicen
los jueces en la sentencia. Cenizas. Todo se volverá cenizas y la disciplina
urbanística renacerá de ellas como el Ave Fénix en busca de un nuevo episodio
de demolición.
Otro día cuento mi propuesta ante
esta cuaresma.
ceniciento
viernes, 07 de marzo de 2003 8:56
Buenos días los de
esta semana, aquella en que empezó la primavera anticipada al calendario.
Buenos días de trabajo, reuniones y tensiones. Buenos días, gracias a "la
pastilla de Pepe".
Otra vez tenemos
comilona, ahora patrocinada por P en "su" ayuntamiento. Mariscada. No
podía ser menos para un aparejador como Dios manda. Los aparejadores son unos
de los agentes más singulares del proceso constructivo. Probablemente darían
para un diario exclusivo, que habrá que desarrollar unos días de estos.
Me voy corriendo a Corcho, luego a ver
a C., luego a San Vicente
inconcreto
sábado, 08 de marzo de 2003 8:58
Ayer buen cine.
Chicago.
Creo
que eso de que no aparezca la ciudad que da nombre a la película es de una
sutileza espléndida. Es una película de primeros planos y Chicago es una metáfora.
Es cualquier ciudad. Cualquier ciudad de ayer, de hoy y me temo que de siempre.
La inmigrante, la más débil (la que baila ballet), la única inocente, es
ajusticiada; las asesinas confesas, explotan a la prensa; la prensa explota los dramas;
la justicia es manejada; la policía es corrompida; los pillos triunfan; los
pobres hombres se hunden.
Vale para cualquier
sitio.
Pero nos lo cuentan
cantando y bailando, con bellas imágenes, bellas mujeres y bellos hombres.
Gran contraste.
Todo muy bien hecho.
La arquitectura, a
pesar de lo que digan, se parece más al cine que a la música.
peliculero
domingo, 09 de marzo
de 2003 9:35
No sé; yo qué voy a
saber de estelas cántabras (en todo caso gallegas, si las hay), no sé, pero
supongo que las estelas, por su tamaño y singularidad no eran piezas que se
hicieran todos los días. No habría muchas y no estarían juntas. Me imagino los
bosques cántabros antes de la denostada romanización y la hoy rechazada
españolización posterior, como bosques de encinas, castaños, robles y hayas.
Con claros provocados por el hombre, cortador de leña, el agricultor y el
incipiente ganadero. Naturaleza en estado puro. Dura y agresiva naturaleza.
Algún lugar de aquellos bosques o claros debió tener algo especial y los cántabros
plantaron esas hermosas estelas con una geometría rígida y radial que debía
contrastar mucho
con la naturaleza
circundante Así me imagino yo las estelas originales. En el claro de un bosque.
Hoy las vemos
perfectamente formadas ante el público en una escena en la que parecen esperar
el fusilamiento al pie del muro del cementerio.
Parque de las Estelas
Cántabras.
estelaarquitectónica
lunes, 10 de marzo de 2003 9:02
¡Allá vamos!. ¡A
mediados de marzo!. Semana nueva.
Lo que desde aquí veo
de las Llamas y la Pereda está teñido de rosa por un sol primaveral.
Semana de la guerra.
Todo así lo indica. La bestialidad del género humano llama a la puerta y Bush
oficia de gran sacerdote, con Aznar de monaguillo, una ceremonia confusa pero sangrienta.
No hay arquitectura
que pare una guerra. Al contrario: Ahí tenemos a los lsraelíes que derriban
casas de palestinos con tanques y excavadoras. Las viviendas como objetivos
militares. Una vez matados los hijos y violadas las mujeres, hay que derribar
las viviendas.
Luego vendrá el
negocio de la reconstrucción.
Y la arquitectura
hará edificios conmemorativos por arquitectos de renombre.
Panorama de semana.
pacifista
martes, 11 de marzo de 2003 8:09
Sigue, y que siga por muchos días, la
primavera y, claro, el joven roble frente a mi ventana, del que hace tiempo que
no te hablo, el joven roble, repito, se ha llenado de brotes. Y da gusto verlo.
Me toca hoy hacer unas gestiones
municipales de esas que los promotores valoran más que la arquitectura, que a
fin de cuentas no entienden. En este juego de la arquitectura los valores del
arquitecto se bareman muy alejados de los valores aprendidos en la carrera:
1
Gestión eficaz. Capacidad de
influencia en los técnicos y políticos municipales.
2 Flexibilidad. Capacidad de asumir
deseos y caprichos del promotor.
3 Rapidez. Capacidad de redactar documentaciones y
proyectos en plazo ridículos.
4 Confianza. Capacidad de establecer
una corriente de confianza y complicidad en las promociones.
5 Economía. Capacidad de rebajar los
honorarios al menos un 20%
Quizá haya alguno más, pero estas son
las cinco características más valoradas por los promotores en los arquitectos.
La arquitectura les importa un pito.
arquitectoogestor
miércoles, 12 de marzo de 2003 8:10
Sigue explotando la primavera mientras
esperamos a que explote la guerra.
Los valores que los
promotores aprecian en los arquitectos son, a menudo, tomados como insignia por
los propios arquitectos que los presentan como bagaje positivo en su actividad
profesional, lo que resulta aún más patético. Incluso los propios arquitectos
descalifican a los que anteponen los valores profesionales de la arquitectura aprendidos
en la Escuela, como rígidos, estirados y engreídos.
La profesión es un
asunto complicado en el que a veces se encuentran valores en conflicto, que no
siempre se resuelven de modo honesto. Lo que no significa que se merme el valor
del profesional. A veces se incrementa y ahí está la perversión.
Lio moral.
valorativo


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