sábado, 2 de marzo de 2013

DIARIO 2003.7

DIARIO 2003.7

lunes, 03 de marzo de 2003 9:07
Arranca una nueva semana, esta de marzo.
La precisión de los ordenadores hace, a veces, más penoso el trabajo. Mi afición por la maquinita me esclaviza. Ya en los croquis previos se exige precisión y eso consume tiempo y tensión. Llego a la conclusión que habría que enseñar a los arquitectos a UTILIZAR el ordenador, no a que el ordenador se convierta en una maquinita de delinear. Usar el ordenador para que, después, otro profesional desarrolle tus croquis, eso sí, confeccionados con el ordenador.
No sé. Yo no sé hacerlo y termino delineando con la mayor precisión que permite la maquina. Un horror.
nosabeusarelordenadorasusaños

martes, 04 de marzo de 2003 10:20
Ya está aquí la primavera. Lo dice, el primero, El Corte Inglés y sanseacabó: Primavera.
Puede ser.
Pero si te asomas a la ventana no necesitas que nadie te lo diga.
Está ahí. Con sol radiante, aire limpio y ligeramente húmedo, canto de pajaritos y un algo que se te mete por el alma diciendo:
¡Primavera, primavera !
La arquitectura, hoy, no dice nada. ¿Para qué?
primaveril

miércoles, 05 de marzo de 2003 8:46
A lo mejor, este año, la primavera solo dura un día. No es que el tiempo haya cambiado totalmente, pero buena diferencia de ayer a hoy.
Todos los días son diferentes, excepto cuando, en esta tierra, se pone gris y lluvioso que entonces los días se repiten uno tras otro hasta el aburrimiento, la melancolía y el reuma.
Todas las arquitecturas NO son diferentes. Es más, a menudo se parecen unas a otras en exceso, lo cual no es malo si se trata de que el valor sea ese, la uniformidad, por ejemplo en una calle o barrio concreto, lo que al parecer ayuda, según los sociólogos, a mejorar la identidad de sus habitantes, procurándoles un punto de seguridad en sus referencias. Pero hay arquitecturas que nacen para ser diferentes y no lo consiguen, bien porque sus autores intertextualizan (copian) en exceso o porque, abrumados por "su estilo" se copian a sí mismos. ¡Qué difícil es ser original en cada obra y tener estilo propio!.
noesmuydiferente

jueves, 06 de marzo de 2003 8:48
Ayer fue miércoles de ceniza, comienzo de la cuaresma. Se acabó el carnaval y llegó la seriedad.
Muchos quieren ver la arquitectura convertida en cenizas. Jaime Linares, Lobato de Blas, el Ministerio de Fomento, el Ministerio de Medio Ambiente, Arca, .... quieren demoler edificios, quieren "aplicar la disciplina urbanística", el imperio de la ley. Les guía el interés común, el interés particular, las ganas de notoriedad, el dinero, la venganza, y, en fin, las miserias humanas. Edificios convertidos en cenizas. Detrás habrá siempre unas sentencias de demolición dictadas por una cascada de tribunales, compuestos de magistrados, ninguno de los cuales habrá visitado y visto el edificio. Se basará todo en informe de peritos insaculados, que dirán una cosa en su informe, que no será la misma que dicen los jueces en la sentencia. Cenizas. Todo se volverá cenizas y la disciplina urbanística renacerá de ellas como el Ave Fénix en busca de un nuevo episodio de demolición.
Otro día cuento mi propuesta ante esta cuaresma.
ceniciento

viernes, 07 de marzo de 2003 8:56
Buenos días los de esta semana, aquella en que empezó la primavera anticipada al calendario. Buenos días de trabajo, reuniones y tensiones. Buenos días, gracias a "la pastilla de Pepe".
Otra vez tenemos comilona, ahora patrocinada por P en "su" ayuntamiento. Mariscada. No podía ser menos para un aparejador como Dios manda. Los aparejadores son unos de los agentes más singulares del proceso constructivo. Probablemente darían para un diario exclusivo, que habrá que desarrollar unos días de estos.
Me voy corriendo a Corcho, luego a ver a C., luego a San Vicente
inconcreto

sábado, 08 de marzo de 2003 8:58
Ayer buen cine. Chicago.
Creo que eso de que no aparezca la ciudad que da nombre a la película es de una sutileza espléndida. Es una película de primeros planos y Chicago es una metáfora. Es cualquier ciudad. Cualquier ciudad de ayer, de hoy y me temo que de siempre. La inmigrante, la más débil (la que baila ballet), la única inocente, es ajusticiada; las asesinas confesas, explotan a la prensa; la prensa explota los dramas; la justicia es manejada; la policía es corrompida; los pillos triunfan; los pobres hombres se hunden.
Vale para cualquier sitio.
Pero nos lo cuentan cantando y bailando, con bellas imágenes, bellas mujeres y bellos hombres.
Gran contraste.
Todo muy bien hecho.
La arquitectura, a pesar de lo que digan, se parece más al cine que a la música.
peliculero

domingo, 09 de marzo de 2003 9:35
Ayer excursión por "pinganitos" de hermosas vistas con, todavía, los árboles desnudos. Todo bien. Todo bien, menos la arquitectura. Pasemos por alto el hotel de Torrelavega,  el mesón de Collado, la casa kirsch de Los Corrales, que ya es pasar, y quedémonos en el recinto, con el pomposo nombre, de Parque de las Estelas Cántabras de Barros. Obra de P. A. que consiste en encerrar las estelas en  un redil de piedra, eso sí muy bien armada, de unos dos metros de altura y cubierto parcialmente por losas de hormigón blanco de buen espesor. Un suelo de losas de hormigón pulido, forma un desnivel en cuya parte inferior se apoyan las estelas, dando, quizá, la sensación de que el techo se quedó bajo y hubo que rebajar el suelo para que entraran las piedras. La entrada, en laberinto, quiere provocar la sorpresa del visitante y permite crear un espacio previo de información, impresa naturalmente en metacrilato, donde nos enteramos que nadie está enterado del significado de las estelas y que hay varias más por la región, todo ello en mapas tan sutiles y minimalistas, que dudo que alguien se haga una idea de donde están estas y las otras estelas. Puerta y gran banco de tablero fenólico. Los días de lluvia, a pesar de las recias losas de hormigón se mojan las estelas, el banco y los visitantes. Sales del recinto y ves, claro, un entorno degradado semiconstruido, semiconformado, semirural, semiurbano y entonces es cuando supongo que P. ha querido aislarse de lo imposible y ha creado una hermosa cárcel del Movimiento Moderno para las primitivas Estelas.
No sé; yo qué voy a saber de estelas cántabras (en todo caso gallegas, si las hay), no sé, pero supongo que las estelas, por su tamaño y singularidad no eran piezas que se hicieran todos los días. No habría muchas y no estarían juntas. Me imagino los bosques cántabros antes de la denostada romanización y la hoy rechazada españolización posterior, como bosques de encinas, castaños, robles y hayas. Con claros provocados por el hombre, cortador de leña, el agricultor y el incipiente ganadero. Naturaleza en estado puro. Dura y agresiva naturaleza. Algún lugar de aquellos bosques o claros debió tener algo especial y los cántabros plantaron esas hermosas estelas con una geometría rígida y radial que debía contrastar mucho
con la naturaleza circundante Así me imagino yo las estelas originales. En el claro de un bosque.
Hoy las vemos perfectamente formadas ante el público en una escena en la que parecen esperar el fusilamiento al pie del muro del cementerio.
Parque de las Estelas Cántabras.
estelaarquitectónica

lunes, 10 de marzo de 2003 9:02
¡Allá vamos!. ¡A mediados de marzo!. Semana nueva.
Lo que desde aquí veo de las Llamas y la Pereda está teñido de rosa por un sol primaveral.
Semana de la guerra. Todo así lo indica. La bestialidad del género humano llama a la puerta y Bush oficia de gran sacerdote, con Aznar de monaguillo, una ceremonia confusa pero sangrienta.
No hay arquitectura que pare una guerra. Al contrario: Ahí tenemos a los lsraelíes que derriban casas de palestinos con tanques y excavadoras. Las viviendas como objetivos militares. Una vez matados los hijos y violadas las mujeres, hay que derribar las viviendas.
Luego vendrá el negocio de la reconstrucción.
Y la arquitectura hará edificios conmemorativos por arquitectos de renombre.
Panorama de semana.
pacifista

martes, 11 de marzo de 2003 8:09
Sigue, y que siga por muchos días, la primavera y, claro, el joven roble frente a mi ventana, del que hace tiempo que no te hablo, el joven roble, repito, se ha llenado de brotes. Y da gusto verlo.
Me toca hoy hacer unas gestiones municipales de esas que los promotores valoran más que la arquitectura, que a fin de cuentas no entienden. En este juego de la arquitectura los valores del arquitecto se bareman muy alejados de los valores aprendidos en la carrera:
1 Gestión eficaz. Capacidad de influencia en los técnicos y políticos municipales.
2 Flexibilidad. Capacidad de asumir deseos y caprichos del promotor.
3 Rapidez. Capacidad de redactar documentaciones y proyectos en plazo ridículos.
4 Confianza. Capacidad de establecer una corriente de confianza y complicidad en las promociones.
5 Economía. Capacidad de rebajar los honorarios al menos un 20%
Quizá haya alguno más, pero estas son las cinco características más valoradas por los promotores en los arquitectos.
La arquitectura les importa un pito.
arquitectoogestor

miércoles, 12 de marzo de 2003 8:10
Sigue explotando la primavera mientras esperamos a que explote la guerra.
Los valores que los promotores aprecian en los arquitectos son, a menudo, tomados como insignia por los propios arquitectos que los presentan como bagaje positivo en su actividad profesional, lo que resulta aún más patético. Incluso los propios arquitectos descalifican a los que anteponen los valores profesionales de la arquitectura aprendidos en la Escuela, como rígidos, estirados y engreídos.
La profesión es un asunto complicado en el que a veces se encuentran valores en conflicto, que no siempre se resuelven de modo honesto. Lo que no significa que se merme el valor del profesional. A veces se incrementa y ahí está la perversión.
Lio moral.
valorativo

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