HETEROTOPÍAS
Por otro lado, no hace mucho, Antonio Santos, profesor de la Universidad de
Cantabria nos contó, en un ciclo de conferencias titulado "Tierras de ningún lugar: Utopía y Cine",
su concepto de heterotopías, término creado por el filosofo francés Michael
Foucault y que es característico de las complejas ciudades modernas.
Para Antonio Santos son "lugares diferentes, de otros parajes
asentados en la realidad, pero que se sitúan al margen de la misma. De entre
todas las heteropías posibles, hemos seleccionado una por su singular conexión
con el espacio cinematográfico: el parque temático. Utopía concebida para la
diversión, el parque es al mismo tiempo acogedor y siniestro, en el que
reconocemos una impostura artificial de nuestros sueños pero también de
nuestras pesadillas. Es el caso de La
isla de los juegos de Pinocho, el Parque Delos de Wetsworld, el Parque jurásico
y La fábrica de chocolate, concebida por el insólito y estrafalario demiurgo
culinario que es Willy Wonka."
Me ha dado que pensar el asunto de las
heterotopías y aquella explicación inicial sobre su contenido. Para Foucault,
su inventor, los ejemplos característicos son los manicomios, los asilos, los
lazaretos, las cárceles,… Una hetereotopía debe reunir siete características
para ser considerada como tal, pero no es este el lugar de enumerarlas. A los
ejemplos de Foucault se pueden añadir las heterotopías de la ciudad moderna, en
los que pueden entrar desde los lugares religiosos, a los culturales o los deportivos.
Es necesario que reúnan ciertas condiciones de aislamiento, de peregrinación,
iniciáticos.. y también deben y suelen tener características formales como
accesos enfáticos, ambiente casi sobrecogedor, y evocador, incitación de varios sentidos, etc... Es un
concepto complejamente hermoso y fundamentalmente urbanístico.
Al final la ciudad debe contener
heterotopías si quiere ser ciudad. Lo más alejado a un heterotopía es un barrio
residencial, un barrio dormitorio. O uno industrial. O, si me apuran, los centros
de negocios...
Pero se le olvidó a Antonio Santos poner
un ejemplo heterotópico casi perfecto: La típica segunda residencia. Cierto que no es un espacio público, aunque
el deseo de sus propietarios de enseñarlo se convierte, en muchos casos en su
razón de ser y por lo tanto pasa a ser un espacio semipúblico. Creo que reúne casi
todos los caracteres necesarios para serlo. Incluso aquel concepto semitétrico
que Antonio Santos atribuía a las heterotopías cinematográficas. Esas casas
rodeadas de grandes y tupidos cierres con puertas grandilocuentes flanqueadas
de blasones o águilas, con jardines poblados de pequeños enanitos y lagos en
forma de piscina (¿o es al revés?), con arboles exóticos y fuego auténtico en
el hogar....
Además se materializa en ella , en la
segunda residencia, aquel anhelo de naturaleza que Broncano atribuye al ser
humano equipado de múltiples prótesis una de las cuales es la arquitectura.
Creo que a partir de aquí se puede
hacer una tesis analizando las diversas tipologías de la segunda residencia,
siempre desde el enfoque Utópico-Heterotópico del fenómeno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario