domingo, 24 de febrero de 2013

DIARIO 2003.6



DIARIO 2003.6




jueves, 20 de febrero de 2003 8:00
Recomenzaron los paseos con Chema. Paseos-marcha y conversación amena.
Ejercicios para la tensión.
Hay personajes que recurren a mi profesionalmente por mi "supuesta autoridad moral y poder de influencia" en el Ayuntamiento de Santander. Y de esa manera conseguir algo más de lo permitido o más rápido de lo normal.
Gente rara. De otra época. Cuando éramos poco más de veinte arquitectos en la provincia, había uno que en los círculos de influencia (el tenis, el marítimo,..) decía que en un solar cualquiera era capaz de conseguir una planta más que el resto de sus compañeros (así nos conocíamos entonces). Era su tarjeta de visita. Con doble efecto: no sólo era muy listo, sino que los demás eran muy tontos. Le debió de servir de mucho porque proyectó muchos edificios en la Ciudad.
Mientras, yo era arquitecto municipal. Es decir, yo era el más tonto de todos sus compañeros. Al que engañaba una y otra vez para su mayor gloria y oprobio de los demás.
¿Seguirá pensando así?.
recuerdos

viernes, 21 de febrero de 2003 10:10
En blanco.
Este diario está en blanco desde las ocho de la mañana y son las diez.
Las visitas y llamadas tienen la culpa.
Arquitectura vacía. Con gestiones.
Un asco.
enblanco

sábado, 22 de febrero de 2003 9:02
Por fin llevamos dos días con solecito y algo parece anunciar la primavera.
Ayer nos enseñaron el pomposo Palacio de Deportes. No parece posible hacerlo tan mal. Tan inútil. Tan caro. Tan despilfarrador
Hay un contraste enorme entre la obra y el entusiasmo de sus ejecutores, arquitectos e ingenieros de OHL que nos lo enseñaron, que resulta difícil de disimular. Hay que contener los comentarios e incluso algunas preguntas que llevarían a respuestas conflictivas.
Y además nos invitaban a comer, cosa que hicimos bastante bien en el Chiqui. Claro, esto me hace pensar que a menudo nos entusiasmamos con nuestro proyecto, nuestra obra, que a los ojos de los demás es un espanto. Y no nos lo dirán. porque son educados. Por eso la autocrítica tiene valor y significa progreso en el trabajo. Conviene esperar de los demás algo más que elogios y en su defecto, ejercer la autocrítica sin piedad.
pocoautocrítico

domingo, 23 de febrero de 2003 8:55
Mi padre decía, con aquel trasfondo didáctico con que contaba las cosas, que "la enseñanza es un alcaloide que produce adicción". Una droga, vamos. Se puede decir de casi todo. Yo lo puedo decir de la arquitectura o como se quiera llamar a esto que practicamos.
Produce dependencia. Engancha. Impregna todo alrededor. Hasta este diario.
enganchao

martes. 25 de febrero de 2003 8:03
Ayer tuve problemas con el despertar: Tarde y mal. Me costaba escribir porque estaba descentrado y cuando al fin conseguí ver algo, el ordenador se escogorció, Bezanilla lo arregIó. Más tarde Ono tuvo una avería y nos quedamos sin internét. Día aciago para las comunicaciones.
Ya pasó.
La arquitectura también tiene hados malignos que se conjuran para formar días aciagos. Todo junto. Todo acumulado. Todo concurrente.
Y aparece la desgracia. Nunca un fallo se produce solo, siempre concurren diversas circunstancias, que si no son necesarias, al menos pueden agravar el daño. Debe ser algo de las pesimistas leyes de Murphy.
Ya pasó.
yapasó

jueves, 27 de febrero de 2003 8:25
Tengo estropeado el ordenador hasta no se sabe cuándo. Da igual, yo sigo, erre que erre, en pura reflexión matutina. Las decisiones urbanísticas sobre la ciudad están en manos de incompetentes. Al menos eso parece a la vista de los resultados. Pero eso no es nada comparado con el Ayuntamiento de Bezana, con nuevo y flamante planeamiento que, con motivo de las compras de terreno de JRC, estoy conociendo a fondo. Allí la zonificación del suelo urbano es un escándalo: Parcelas favorecidas hasta lo vergonzoso, alturas desmedidas, calles estrechas, zonas verdes residuales,.. Cuando se tramitaba el plan se originó una gran polémica con los ecologistas, el Colegio de Arquitectos y la Comisión Regional de Urbanismo acerca del suelo no urbanizable, las urbanizaciones de segunda residencia, la costa y demás zarandajas al uso. El plan tuvo dificultades y retrasos para su aprobación y al fin, de modo condicional, se aprobó esto que tengo sobre la mesa. Aquí está. Pura inmundicia urbana. Nadie habló de los futuros habitantes de Soto de la Marina o San Cibrian. Lo importante era salvar los "valores naturales". A las personas que las den. Suelos urbanos absurdamente densos, incómodos, inconexos, eso sí, con un entorno supuestamente protegido.
¡Qué desviación mental!.
urbanista

viernes. 28 de febrero de 2003 8:37
Amanece un día precioso. Con nubes azul-sonrosadas y cantos de pajaritos.
Ayer gano el concurso del World Trade Center un tal Daniel Libeskind, al que no conocía, he de reconocerlo, aunque luego he recordado un proyecto suyo en Berlín  sobre el Holocausto, creo que publicado en AV o Arquitectura Viva. Un proyecto con "ranuras", una vez que se ha pasado la moda de los "pliegues". El tal Libeskind (seguro que cuando era polaco se escribía Litbesky), tiene dos añines menos que yo (1946) y después de ser un buen músico lo dejó, estudió arquitectura y terminó en NY en 1970 (¡casi al tiempo que yo!). Se doctoró en Inglaterra. Y desaparece hasta hace menos de media docena de años, en que aparecen referencias de alguna obra suya, casi ninguna concluida.
Ninguna concordancia con mi vida profesional. De momento.
Bueno, pues ya está resuelto el concurso y dentro de 4-6 años lo veremos hecho.
Luisvesky


sábado, 01 de marzo de 2003 9:08
Bush no se conforma con la destrucción de los misiles, malvados misiles de Sadam, los únicos encontrados hasta ahora. Supongo que el desarme completo y total que se pretende incluye la pistola y sobre todo ese rifle con el que aparece Sadam disparando al aire, apoyándolo en la cadera. Cuchillos. Navajas. Tirachinas. Ondas. Piedras. Todo debe incluirse en un desarme integral.
A mi esa parte me parece bien y creo que debería hacerse con todos. Desarme total. el resurgimiento de Alemania y Japón se debe en gran medida a que fueron obligadas a estar desarmadas, sin ejercito, durante varias décadas. ¡Ni una peseta gastada en lo militar!. Milagro alemán, milagro japonés.
A la arquitectura habría que desarmarla. Destruir los proyectos con viviendas no pasantes de insuficiente ventilación, los proyectos de adosados en tres o cuatro niveles, los bloques en espacios rurales, los tendederos al exterior, las calles nuevas de menos de veinte metros de anchura, las de más del 10% de pendiente .... Destruir las balaustradas prefabricadas, los pechos-paloma, los pináculos, los colores descontextualizados, ....
Y muchas cosas más.
Una arquitectura desarmada originaría un milagro global.
desarmado

domingo, 02 de marzo de 2003 9:14
El reloj del estudio se ha parado esta noche a las tres menos veinte. Ahí está, quieto y, paradójicamente, ahora más que nunca, dando fe de que el tiempo existe. Y que es inexorable por mucho que este y todos los relojes se pararan. "Espacio, tiempo y arquitectura". Es el título del clásico libro de Gideon. El tiempo y la arquitectura, el tiempo y las artes, están ligados por una razón de coherencia y por mucho que algunos pretendan parar los relojes del gusto, incluso atrasarlos, el tiempo avanza inexorable y con él la coherencia de la arquitectura con ese momento de la historia. Fuera de eso solo quedarán disfraces. Disfraces de carnaval.
Para que decir más. Está claro.
encarnaval

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