sábado, 30 de marzo de 2013

TIPOLOGÍAS



TIPOLOGÍAS

A Peter Zumthor le dieron hace unos años el Pritzker. Ya se sabe lo que dicen los periodistas: "equivalente al Nobel de Arquitectura". Algunas equivalencias tiene, pero tampoco tantas. Sobre todo una diferencia importante: no lo entrega un rey con toda su pompa y circunstancia. A lo mejor es mejor así.

Bueno, Peter me saca un año y eso es una cosa que me gusta de estos premios: que, en general, se los han dado a gente madura tirando a vieja. Nada de jóvenes promesas.

Dando una vuelta por ahí he encontrado una imagen de lo que debe ser una de sus últimas obras. Una casa en la montaña. House Annalisa. Y aunque de momento solo he visto un par de imágenes son bastantes para incrementar mi admiración por el suizo que sin renunciar a la modernidad, respeta tipologías tradicionales.



El asunto de las tipologías arquitectónicas me persigue últimamente. La casita de Zumthor que respeta y reinterpreta una tipología tradicional de casa suiza me da vueltas en la cabeza. El arte es un "esfuerzo sostenido" de la humanidad que une desde las manifestaciones del antiguo Egipto hasta los diseños actuales (según dijo E. H. Gombrich). Hay un hilo conductor de inspiración, de maestro a discípulo, de interpretaciones sucesivas, de copias y aportaciones entre las culturas, que recorre esos más de siete mil años sin interrupciones aparentes. En la arquitectura, como es natural, ha sucedido lo mismo. Todos somos soportes de esa tradición para bien o para mal. Y en ese camino se producen las tipologías. No son meras formalidades sin contenido. Al contrario, resultan ser la expresión de la continuidad del hilo dorado de miles de años. Las tipologías tienen su origen en las limitaciones de cada época. Esas limitaciones eran salvadas por una forma de hacer, selectivamente eficaz, año tras año, hasta convertirse en tipologías. Por eso creo cada vez más en las tipologías y me gusta que los maestros las respeten y se sometan a esa disciplina. Participan así del esfuerzo sostenido de la humanidad. Entran en el arte.

La falta de limitaciones en el mundo actual y del arquitectónico en particular, da lugar al desprecio de las tipologías, desde la posición, llena de soberbia, de quienes se creen capaces de innovar todo.

Las vanguardias, los rompedores, los grandes innovadores, que tanto se valoran hoy y que, qué duda cabe, tienen su merito, no participan del hilo. Quizá sean la aguja necesaria para coser y que desaparece una vez hecho el cosido, pero no son hilo.

Las tipologías son algo más que casillas para el estudio de la arquitectura.

DIARIO 2003.10



viernes, 28 de marzo de 2003 8:31
Cielos grises, lluvia fina. Esto parece Santander.
Renace la calle La Unión y me aparta de un manotazo todo lo demás.
El trabajo en arquitectura, si esto que hacemos lo es, siempre tiene algo de coito interruptus. Cuando estás más a gusto con un tema y comienzas a ver soluciones satisfactorias a tu denodado esfuerzo de penetración en el problema, cuando estás a punto de emanar un chorro de soluciones brillantes, y piensas ya en el descanso tras el éxito, aparece una nueva, o antigua y abandonada, tarea que reclama tus esfuerzos y te interrumpe en aquel final que ya veías placentero. Vuelta a empezar.
Agotador.
arquierótico

sábado, 29 de marzo de 2003 9:34
Amanece de nuevo primaveral. El roble está cubierto de hojas, aún de color tierno, en suficiente número como para ocultar las ramas y a estas horas un sol rasante lo hace resplandecer.
Muy a menudo la naturaleza se protege con hojas, escamas, placas, como solución eficaz ante las inclemencias.
La arquitectura, quizá habría que decir la construcción, copia de la naturaleza y protege, a menudo sus edificios con escamas. Las tejas son las más antiguas escamas arquitectónicas que se conocen y todavía no se han mejorado. Un tejado recubierto de tejas tiene, gracias a la forma de ellas, asegurada la evacuación de las aguas y, lo que es más importante, la capacidad de moverse con cierta elasticidad ante los grandes cambios de temperaturas, sin perder su cualidad evacuadora. Esto es fundamental en los planos de cubierta donde los cambios de temperatura se hacen más acusados. En las fachadas las soluciones constructivas están subordinadas a otros parámetros y a veces se hace correr a los edificios grandes riesgos al proyectar una fachada en exceso rígida, en exceso tersa, sin las debidas escamas. La elasticidad de las fachadas se consigue, a veces, gracias al propio material: ladrillo con numerosas juntas, morteros de cal o vicrílicos, ... Los edificios monolíticos, de hormigón visto, por ejemplo, tienen grandes dificultades de comportamiento ante los cambios de temperatura y generan tensiones estructurales internas de importancia. Las nuevas fachadas tras-ventiladas, de piedra, de cerámica o de madera, significan un avance espectacular en la re concepción de las envolvente del edificio ...
Y así podríamos seguir y seguir.
Pero creo que es mejor dejarlo aquí para evitar rencores o simplemente no se siga leyendo este diario.
elchapas

domingo, 30 de marzo de 2003 9:09
Cambio de hora. Para muchos es el día más feliz del año, por aquello de que se alarga el día por la tarde-noche y, por ejemplo, se puede cenar de día.
Noticias contradictorias: Aparece la noticia de la sentencia de demolición del edificio de Comillas, pero como el periodista solo conoce la versión de Arca, y no se molesta en preguntar a la otra parte (el Ayuntamiento), parece que la cosa no tiene remedio y que, en un nuevo triunfo de Arca, habrá que demoler todo lo indebidamente construido y quemar en una hoguera pública a Don Pablo y a Revilla, que, por cierto, no tiene arte ni parte en este asunto pero, de la que vamos, si cae en la hoguera, cae.
Esta es la política urbanística de esta Región y su oposición. Y de compañera de viaje una prensa independiente, equilibrada y profesional.
demolitionmalo

lunes, 31 de marzo de 2003 8:01
Con el cambio de hora falta mucho para que amanezca con claridad así que no puedo escribir ese coñazo de si está primaveral o no. Eso sí, se oyen ya los piares de los gorriones que a esos no les ha afectado el cambio horario.
Pues sí, leo siempre que puedo las ediciones digitales del Diari de Tarragona, El Diario Palentino y El Progreso de Lugo y así me entero de algunas cosillas de por esas tierras, que en todas tengo raíces, raicillas o raizonas. Y así leo noticias como la de la actuación del Instituto Gallego de Vivienda que compra o expropia numerosas casas en ruinas en el casco de Lugo para, después de restaurarlas, ofrecerlas en alquiler a menores de 35 años. Se insistía en que todas contaban con aparcamiento. Otro mundo. Envidia total.
Claro que a lo mejor no es tan verdad como figura en el periódico, pero algo habrá.
Aquí nos gastamos el dinero en Palacios y mas Palacios. Engendros y mas engendros.
El cambio de hora me tiene seco.
envidiador

miércoles, 02 de abril de 2003 8:25
Llueve y hace frio. Un par de días para recordamos que todavía no es verano.
La noticia del periódico debía estar redactada así:
"Un juez ordena demoler un edificio de 14
viviendas.
La sentencia reconoce que no contiene infracciones urbanísticas.
El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha dictado una sentencia por la que se falla que debe demolerse un conjunto de edificios de 14 viviendas, construidos recientemente, próximos al puerto de Comillas. La demanda fue promovida por Arca que denunció numerosas infracciones urbanísticas: la construcción invadía viales públicos, exceso en la edificabilidad, demolición de edificios protegidos, y usos y tipologías no permitidos. Todas estas denuncias son rechazadas por el tribunal ya que los peritos admiten la corrección de lo construido. Sin embargo, la falta de publicación íntegra y previa del Estudio de Detalle de la parcela, ya que sólo se publicó la resolución de aprobación, es la causa esgrimida por la sentencia para ordenar el derribo de lo construido. La aprobación del Estudio de Detalle fue hecha el 15 de marzo del 2000 y completada el 29 de mayo del 2002. La sentencia ignora esta segunda publicación y condena al Ayuntamiento a demoler "lo indebidamente construido".
- Y digo yo:
-Si lo que está mal según la sentencia es la no publicación íntegra del Estudio de Detalle, ¿por qué no se condena al Ayuntamiento a publicarlo en todos boletines y periódicos del país, por ejemplo cien veces en cada uno?.
- ¿Por qué si el edificio está correctamente construido, según los peritos y según se admite en la sentencia, hay que demolerlo?. Puestos a ello, ¿por qué quedarse tan corto?; la sentencia debía incluir: la inhabilitación del Alcalde, la expedientación y condena del Secretario, la reclusión penal del Arquitecto municipal, la retirada del título a los arquitectos de la obra, la caída en bolsa de 10 puntos de la cotización de la constructora, la venta en pública subasta de los bienes del promotor y su posterior destierro.
Amén.
magistrado



jueves, 03 de abril de 2003 8:04
En dos días se han muerto Úrculo y Terenci Moix. Inesperado y esperado. Personajes de nuestra generación, que han crecido y prosperado con nosotros, a los que solo hemos conocido por sus obras o actitudes.
Muchas arquitecturas se sustentan en lo inesperado, en el factor sorpresa. Quieren sorprender al visitante, no al usuario, que por el mero hecho de serlo, solo se sorprendió el primer día. Son arquitecturas para demostrar algo. Y ahí se terminan.
Los pabellones de las Ferias Internacionales o, sin ir tan alto, los de las Ferias Regionales suelen tener ese objetivo. No hace muchos años Cantabria realizó un pabellón, que tenía vocación de permanencia, tras desmontajes y montajes sucesivos, con forma de cúpula,  porque se decía que " la cúpula era característica de esta región".
No me digas que no produce sorpresa. La cúpula, y la afirmación de que es característica de esta región. Pues la montaron y desmontaron unas cuantas veces.
Ahora lo característico de esta región es David Bustamante.
Yo propondría a Arca.
¡Que mayor sorpresa!.
sorprendido

HETEROTOPÍAS




HETEROTOPÍAS

Fernando Broncano, filósofo, decía que la arquitectura es una prótesis del ser humano que le conduce a la melancolía. Todo porque el ser humano ese, está impregnado de un incontenible anhelo de la naturaleza. Me gusta mucho el concepto que aquí resumo y concreto en la arquitectura, ya que Broncano lo extiende a todo lo que nos rodea y de lo que nos servimos. Me gusta el concepto, porque rebaja nuestra pretensión de magnificar la arquitectura a niveles muy excelsos, cuando en realidad es eso: una prótesis, con todo lo prosaico, meramente utilitario y artificioso del término. Incluso un poco repulsivo, como toda prótesis.

Por otro lado, no hace mucho,  Antonio Santos, profesor de la Universidad de Cantabria nos contó, en un ciclo de conferencias titulado "Tierras de ningún lugar: Utopía y Cine", su concepto de heterotopías, término creado por el filosofo francés Michael Foucault y que es característico de las complejas ciudades modernas.

Para Antonio Santos son "lugares diferentes, de otros parajes asentados en la realidad, pero que se sitúan al margen de la misma. De entre todas las heteropías posibles, hemos seleccionado una por su singular conexión con el espacio cinematográfico: el parque temático. Utopía concebida para la diversión, el parque es al mismo tiempo acogedor y siniestro, en el que reconocemos una impostura artificial de nuestros sueños pero también de nuestras pesadillas. Es el caso de  La isla de los juegos de Pinocho, el Parque Delos de Wetsworld, el Parque jurásico y La fábrica de chocolate, concebida por el insólito y estrafalario demiurgo culinario que es Willy Wonka."

Me ha dado que pensar el asunto de las heterotopías y aquella explicación inicial sobre su contenido. Para Foucault, su inventor, los ejemplos característicos son los manicomios, los asilos, los lazaretos, las cárceles,… Una hetereotopía debe reunir siete características para ser considerada como tal, pero no es este el lugar de enumerarlas. A los ejemplos de Foucault se pueden añadir las heterotopías de la ciudad moderna, en los que pueden entrar desde los lugares religiosos, a los culturales o los deportivos. Es necesario que reúnan ciertas condiciones de aislamiento, de peregrinación, iniciáticos.. y también deben y suelen tener características formales como accesos enfáticos, ambiente casi sobrecogedor, y evocador,  incitación de varios sentidos, etc... Es un concepto complejamente hermoso y fundamentalmente urbanístico.

Al final la ciudad debe contener heterotopías si quiere ser ciudad. Lo más alejado a un heterotopía es un barrio residencial, un barrio dormitorio. O uno industrial. O, si me apuran, los centros de negocios...

Pero se le olvidó a Antonio Santos poner un ejemplo heterotópico casi perfecto: La típica segunda residencia.  Cierto que no es un espacio público, aunque el deseo de sus propietarios de enseñarlo se convierte, en muchos casos en su razón de ser y por lo tanto pasa a ser un espacio semipúblico. Creo que reúne casi todos los caracteres necesarios para serlo. Incluso aquel concepto semitétrico que Antonio Santos atribuía a las heterotopías cinematográficas. Esas casas rodeadas de grandes y tupidos cierres con puertas grandilocuentes flanqueadas de blasones o águilas, con jardines poblados de pequeños enanitos y lagos en forma de piscina (¿o es al revés?), con arboles exóticos y fuego auténtico en el hogar....

Además se materializa en ella , en la segunda residencia, aquel anhelo de naturaleza que Broncano atribuye al ser humano equipado de múltiples prótesis una de las cuales es la arquitectura.

Creo que a partir de aquí se puede hacer una tesis analizando las diversas tipologías de la segunda residencia, siempre desde el enfoque Utópico-Heterotópico del fenómeno.

domingo, 24 de marzo de 2013

DIARIO 2003.9

 
DIARIO 2003.9
 
sábado, 22 de marzo de 2003 10:23
Casi me voy sin escribir este diario matutino. He bajado al estudio dispuesto a imprimir los de los últimos meses y la cosa no resulta fácil por aquello de que mi maldito ordenador me los ha borrado de improviso y tengo que trasvasarlos de otro ordenador, cosa nada fácil. aunque parezca mentira.
Ayer cine: "Soldados de Salamina". Una pena. La Ariadna se carga la película de la que lo único que me gustó fue la calidad de la fotografía semi en color, semi en blanco y negro.
El color es la causa de la denegación de licencia de primera utilización (fin de obra) de la casa de J. G. en Liérganes. Una pasada. Una pasada el color y el informe municipal. La propietaria, la dura y brava mujer de J., considera que puede pintar SU casa con el color que a ella le guste y que si al secretario no le gusta, así se lo ha dicho, a ella tampoco le gusta la barba que lleva el secretario. Bien, ese es el concepto que algunas personas tienen de la arquitectura, cuya imagen final se determina muchas veces por el color (Ahí están los mejicanos y Le Corbousier): Yo pinto la casa del color que a mí me gusta, y al que no le guste que no mire. La cosa no es así. El color de las casas debería de estar regulado mediante una paleta de colores, justificada mediante los correspondientes estudios y que impidiera que, al amparo de una libertad mal entendida, cada cual pudiera pintar su casa como le venga en gana. Las ordenanzas a menudo se pasan en delimitar los aprovechamientos y los parámetros de distancias, rasantes, etc, y el resultado será a veces un edificio que cumple con esas obligaciones básicas, pero sencillamente horrible o agresivo a la vista. La nueva tecnología de las pinturas permite además elaborar colores más intensos y permanentes, con lo que el mal dura y dura. Recuerda los azulones de los edificios de Menéndez Pelayo o la desfiguración del gracioso quiosco racionalista de los jardines de Pereda (hoy demolido) que un día apareció pintado a cuadros.
Colores. A algunos habría que sacárselos. Literalmente.
soloparaelbuengustoestancolores

domingo, 23 de marzo de 2003 10:12
Ayer día de excursión por Valderredible. En esos climas extremos a la primavera le cuesta arrancar. Pero todo resultó bien por esas tierras románicas, abandonadas durante más de cuatrocientos años, según aseguró el párroco de San Martín de Elines. ¿Cuántos años más seguirán así?
Arquitectura de piedra, algunas piedras-rubias, en la que se puede aprender mucho del armado de la piedra, del rejunteo de la mampostería, de la disposición de los colores, ...
A los historiadores solo les admira la labra de los sillares y describen con minuciosidad las enigmáticas marcas de canteros, pero falta por hacer un estudio de los lienzos de piedra y sus juntas o rejunteos que, al fin, tienen más trascendencia que aquellas oscuras marcas.
Mampuesteromayor

lunes, 24 de marzo de 2003 9:02
Almodóvar ganó su segundo óscar. Mejor guión original. Ahora con este premio pienso que mi idea de un guión especular de este, con personajes femeninos y suicidio final en la Giralda, aquel que conté cuando vimos la película, podía merecer un trocito del òscar. Y me hace ilusión.
Sigue la primavera. el sur y la sequía. La ciudad empieza a oler mal porque aquí la limpieza urbana la cobra una contrata, pero la hace la lluvia. Y si no hay lluvia no hay limpieza. La última vez que vi usar una manga, la famosa manga-riega-que-aquí-no-llega, hará más de treinta años. Ahora como todo está mecanizado, el riego se hace desde un camión cisterna que se limita a salpicar los bordillos y mojar lo justo las aceras para que, durante un rato, se vuelvan peligrosamente resbaladizas. También consigue, gracias a la virulencia del chorro, llevar toda la mierda de la calzada a las aceras. Una vez allí pueden aparecer las otras máquinas: La rompedora de aceras o la esparcedora de basura que completan el ciclo devolviendo gran parte de la basura a la calzada y, de paso, rompiendo gran parte de las baldosas de la acera. Es lo que se puede llamar el ciclo rotacional del negocio de las basuras, que entra en contacto con el ciclo reposicional del negocio de baldosas en acera. Maravillas de la vida urbana moderna que ofrecen estos delicados y sutiles ejemplos de diversidad negocial.
Ya está bien.
quelluevaquelluevalavirgendelacueva

martes, 25 de marzo de 2003 9:05
Primavera inacabable. Sequia prolongada. ¿Ya está aquí el verano?. ¡A que no!.
Sigue la guerra inacabable y prolongada. ¿Cuándo llegará la paz?. O por lo menos el final.
Muchas veces he pensado que una obra es como una guerra del edificio contra numerosos y, a veces, indefinidos enemigos. Es una metáfora que hoy parece demasiado frívola, porque la realidad de la guerra no admite metáforas de pura barbarie que es. La bestialidad en sentido literal aparece de pronto en el escenario de la guerra, pero con los medios y refinamientos que producen la bestialidad racional, mas evolucionada, e inalcanzable para las pobres bestias irracionales.
Nada que ver con la guerra de las obras. Guerra sin sangre, literaria, de baja intensidad con intereses mezquinos por todos lados y una única víctima inocente: el edificio.
Fin de la metáfora.
noalaguerra

miércoles, 26 de marzo de 2003 9:10
Sigue la primavera. Sigue la guerra. Sigue la sequia.
Me iré a San Vicente de la Barquera. Volveré para estar con Iruretagoyena. La tarde con J. Barquín. Bien. Días completos.
La arquitectura a veces está tan lejana que no la sientes. Otras veces te inunda y rodea y al mismo tiempo te ayuda a flotar. Pero la sequia todo lo agosta incluso la mente y las ideas. Así que nada. Nada de nada.
Un día de estos, en cualquier esquina, bajo tanto papel como hay en el estudio, con una llamada, con la entrega de un proyecto o el final de una obra, un día de estos, reaparecerá la arquitectura e, inundados, volveremos a sentirla.
poético

jueves, 27 de marzo de 2003 9:06
Al fin, cubierto y pelín tristón, el tiempo parece ponerse de acuerdo con los tiempos de guerra.
Saramago, el inquietante premio Nobel, dice (ayer venia en los periódicos) que el correo electrónico es incapaz de trasmitir emociones. Nada como la conversación, el cara a cara, o la letra escrita "mojada, quizá, por una lagrima". Me da no se qué enmendar la plana a un premio Nobel y lo que voy a hacer es enmendar la plana a la noticia del periódico: No está bien negar a los emailes la posibilidad de trasmitir emociones. Incluso pienso que es mejor vehículo que los otros. La imaginación no tiene aquí mas sustento que ella misma y no necesita de la imagen, del cara a cara, ni del tacto, ni la carta húmeda, para la evocación. Es un medio más directo a la imaginación. También es un medio que facilita el engaño, pero habrá que
suponer la voluntad de trasmitir emociones en todos los casos. ¡Cuántas miradas falsas y cuántas cartas mentirosas hay en el mundo de las relaciones!. Es verdad que un email es volátil, a mí me desaparecen cada cierto tiempo, y que cobran más entidad cuando salen por la impresora, pero ese ya no es el campo de los sentimientos sino el de los documentos, el de nuestra frágil memoria que quiere almacenar en papel lo que es incapaz de retener.
¿Qué tiene esto que ver con la arquitectura?. Poca cosa. Pero hay en el fondo un paralelismo entre la diferente trasmisión de sentimientos arquitectónicos: oralmente, dibujando en papel, o con un computer. ¿Es este último un medio incapaz de trasmitir emociones arquitectónicas?.
emociones