lunes, 18 de febrero de 2013

DIARIO 2003.4





DIARIO 2003.4
 
miércoles, 29 de enero de 2003 8:57
Temporal del norte. Lo esperado en estas fechas.
Creo que alguna vez escribí de lo fino que el agua tiene el morro y como estos días originan humedades de filtración por doquier. Pero lo peor es para las obras de urbanización de las cuales tenemos unas cuantas. También el temporal suele llegar cuando las obras está en plena excavación. Barro. Barro. Barro. Trabajar en esas condiciones es muy duro y a veces no queda más remedio. Me recuerda esas escenas de película de guerra en las que el director quiere agravar aún más la trágica realidad del combate y envuelve a los soldados en lluvia y barro. Aquí, son los peones. Claro que en las obras se deja de trabajar si la cosa se pone dura y en la guerra, salvo la de Gila, no hay descansos. Bueno, hoy es un día de viento, frio y lluvia de los que aquel encargado de obra decía que eran "días para destetar hijos de puta". Crudo como el propio clima.
Habría que escribir un estudio filológico sobre el lenguaje de las obras.
crudo

Asunto: jueves
El temporal continua a lo bestia. Y el fuel del Prestige llega en forma de galletas, pantortillas, hogazas, empanadas, y paelleras populares.
Ortega, en el año 25, decía que el arte nuevo se caracteriza, entre otras cosas, por la puerilización. ¿Qué diría de escribir hoy? Es una pena que en su deshumanización del arte no diga ni una palabra sobre la arquitectura. Para otros autores, la arquitectura ha sido, precisamente por aquellos años, el motor "deshumanizador" del resto de las artes.
Me voy a la UE3, espero no manchar mucho los zapatos.
pueril

viernes, 31 de enero de 2003 9:04
El temporal llega a su máximo. Vientos ululantes y lluvias azotantes.
Miedo en el cuerpo del gato Gropiuo.
Porcelanosa es una marca de cerámica para la construcción muy conocida. Todos la asociamos a la Prestley y su glamur. También al príncipe Carlos de Inglaterra, al que le regalaron una fuente que yo me imagine siempre como la que obsequia de Niro a Billy Christal en "Una terapia peligrosa': También se asocia al chalet de Oropesa del Mar donde ha veraneado nuestro leader José Mari, hasta que los devaneos de su hija con mozuelos de la zona le hicieron huir a Menorca donde se aseguró la boda con Agag. Bueno, total que las evocaciones del nombre de Porcelanosa son terribles y los muestrarios que he visto a menudo en Azulejos Delgado o Lostal siempre eran pretenciosamente recargados. Hostentoreos, (¿con h o sin h?) que dijo Gil. Bien, pues de un tiempo a esta parte Porcelanosa ha ido cambiando y su evolución hacia un diseño depurado, de líneas actuales, sin alardes ni imitaciones marmóreas, moderno en definitiva, es una sorpresa gratificante en este mundo de los materiales de construcción. Y resulta doblemente gratificante por la influencia que estas marcas tiene sobre el gusto general de los usuarios, de modo que me imagino que en un futuro la casa media española, la de la gente joven abandone el mal gusto cerámico que le ha caracterizado en los últimos años y evolucione hacia la modernidad. También puede ser que Porcelanosa descienda en sus ventas y o bien se arruine o, en vista del peligro, recupere la "línea" anterior.
Todo puede ser, pero hoy, con los nuevos catálogos sobre mi mesa, quiero dejar constancia de mi esperanza.
porcelanoso

jueves, 06 de febrero de 2003 10:13
Retorno a la normalidad(?). Vencida la gripe y demás alarmas familiares del fin de semana pasado, aquí estoy de nuevo.
El diario retorna con falta de inspiración, porque todo hay que  practicarlo y lo que no se hace, se atrofia.
P siempre comenta lo bien que tiene la consulta el médico de mi suegra y, en especial, la sala de espera. Sorprendente. Recuerdo como en la primera clase seria de proyectos de la Escuela, allá por el año 66, dada por Javier Carvajal, naturalmente, nos decía que los médicos eran muy responsables del mal gusto popular que existía entonces, y que en buena medida aún perdura, por las terribles decoraciones de las consultas. Por entonces no existía la seguridad social universal y casi todos los médicos tenían las consultas en su casa, en las habitaciones interiores y la sala de espera podía estar en la despensa, reformada ligeramente. Los muebles eran el desecho de los más viejos y usados de la casa. Con todo, Carvajal consideraba que la autoridad del médico era tal que los pacientes lo tomaban como modelo en aquello en lo que podían. Y ahí nacía el deseo de imitar y poner en su casa las sillas de rejilla, las lámparas de lagrimas, los quinqués sobre consolas, los espejos de cornucopias, las figuritas de loza, los revisteros torneados, ... Y muchos pacientes lo conseguían. Y las casas de médicos condicionaban las casas populares. Lo contaba bien Carvajal. Nuestro médico rompe esa tradición (solo alguno más ha iniciado ese camino) y por eso, tanto como por ser buen médico, merece destacarse a Alejo en este día.
retornao

viernes, 07 de febrero de 2003 8:52
De pronto hay frenesí en el estudio. ¿De pronto?
Sí, la verdad es que ahora, pasadas las navidades y la gripe, parece que hay montones de cosas por hacer y se nota un aire frenético.
La arquitectura se ha trasformado en una profesión de prisas. Claro, todo tiene que ver con el dinero. El dinero sin tiempo no es negocio. La arquitectura es un negocio y por tanto es tiempo. El promotor tiene prisas por ganar dinero, porque si se le pasa el tiempo no gana (la barbaridad que quiere ganar). Total: todo el mundo mete prisa, a sabiendas de que en todo el proceso se perderá mucho tiempo y por lo tanto hay que ganarlo en algún lado. Y aquí los arquitectos ofrecemos milagros: ¡Proyectos en dos días!. ¡Y además más baratos!. ¡Pasen y vean !. ¡Otro proyecto piloto !.
Una feria. Esto es cada vez más una feria.
payasete

sábado, 08 de febrero de 2003 103 0
Venga de mocos y toses.
Tenemos un estudio enfermo. Eso decimos.
La arquitectura enferma es un tema de moda. Moderno. Antes lo enfermo eran los establos, las casas solo a patios interiores y mal ventiladas, las pestilentes zonas industriales, y los barrios malolientes donde se concentraba el puterío. Después vino la arquitectura (y el urbanismo) higienista y la edificación se volvió sana y limpia. Pero era solo en apariencia. Al interior, el enemigo acecha escondido en los conductos de aire y en las cebollas de las duchas. Vuelve otra oleada higienista para la arquitectura. Yo por de pronto voy a ventilar el estudio para que las miasmas se marchen y así el virus de la viruela que va a extender Irak, según los americanos, tenga un hueco ya hecho en nuestra calefacción.
higienista

domingo, 09 de febrero de 2003 9:13
Se acaba el fin de semana y llega B.
En el estudio hace un frio respetable con esto de la ventilación antimiasma, pero se nota un aire más limpio. Me voy antes de recaer en la gripe que me ha castigado la semana pasada. No hay descanso de arquitectura, no.
ventilado

lunes, 10 de febrero de 2003 9:05
Semana de normalidad (?). Esperemos.
Gracias a la pastilla de betabloqueante no estoy agobiado por el trabajo, pero era para estarlo.
La profesión de arquitecto se desenvuelve siempre entre apretones de trabajo y etapas de relajación. Qué voy a contar que no se sepa. Aunque hace mucho que no conocemos las etapas esas de relajación.
La guerra llama a la puerta y con ella vete tú a saber lo que pasará.
estáynoestá

No hay comentarios:

Publicar un comentario