lunes, 1 de abril de 2013

DIARIO 2003.11





DIARIO 2003.11

lunes, 07 de abril de 2003 8:02
Por lo visto la arquitectura se puede dividir en dos: La solitaria o ensimismada y la integrada o contextualizada. Está claro que como las personas, una arquitectura puede estar sola a pesar de estar rodeada de edificios. Esto, en general solo tiene valor para las grandes muestras de la buena "arquitectura de autor". El contexto, lo que rodea a la arquitectura, es un cúmulo de condicionantes, muchas veces no sólo tangibles, a los que conviene entregarse, despues de un profundo análisis, para tener mayor seguridad en el acierto y coherencia final.
Así debe ser.
solitario



martes, 08 de abril de 2003 8:12
A Utzon le han dado el Pritzker. Una vieja gloria. Más mayor que los de "mis tiempos", que ya es decir. Un tipo raro, pero que me cae bien, porque representa al arquitecto cabreado con la propiedad y eso que en su caso la propiedad era casi la administración, pero bien se ve que la administración australiana no es como la española. Allí ejerció de propiedad a lo bestia y se ensañó con el joven arquitecto extranjero. Un tipo estupendo, que casi arruinó al sistema de loterias australiano, financiador de la ópera de Sidney.
Desde mi insignificancia me identifico con el maestro Utzon. Bien.
utzoniano

miércoles, 09 de abril de 2003 8:27
La guerra ya tiene muertos españoles. No son soldados. Ni civiles. Ni políticos. Ni familiares de ellos. Son testigos. Nuestros testigos.
Chiperfield dice que cuando se rompe una vasija romana, el arqueólogo la reconstruye pegando los trozos y allí donde falta alguno lo deja sin poner, lo deja con la argamasa del montaje vista. Aplica esta metáfora a la arquitectura de la rehabilitación, para defender la identificación de lo nuevo y lo viejo. Tiene razón y el símil es bueno. Algunos, más radicales, defenderían mantener los trozos sin recomponer. Otros propondrían sujetar las piezas con varillas de titanio. Otros harían una vasija nueva, con diseño minimalista naturalmente. Algunos harían una nueva vasija muy parecida a la rota, a ver si colaba como romana.
¿Para donde tirar?.
arqueólogo

jueves, 10 de abril de 2003 7:59
Se acabó la guerra. ¿Dónde está Sadam?. ¿Dónde están las armas químicas?.  ¿Dónde están las armas de destrucción masiva?. ¿Dónde está la temible guardia republicana?. Es posible que todo aparezca cualquier día de estos.
La arquitectura está de luto por la muerte de Jorge Oteiza, escultor predilecto de los arquitectos españoles. Mas que ninguno ejerció de escultor inspirador de conformaciones y análisis de las formas desde un punto de vista arquitectónico.
Lamentablemente pocos o ningún arquitecto han sabido trasponer sus dominios formales a la arquitectura. Juan Daniel Fullaondo, mi primer maestro en la escuela, no tenia otra referencia y quizá ha sido el único que consiguió seguir al Oteiza en algunos de sus diseños. Luego. cientos de alumnos de la Escuela, hemos admirado al siempre viejo escultor vasco y nos hemos inspirado en él para los trabajos académicos. Después lo hemos olvidado.
Cualquier día de estos le redescubriremos.
oteizano

viernes, 11 de abril de 2003 8:26
Se ha muerto Chumy Chumez.  i Coño, qué dolor !.
Chumy incorporó el color a sus dibujos hace bien poco, con gran riesgo, pero salió bien de la prueba. Durante décadas Chumy era en blanco y negro porque su universo era así. El color de su última etapa era tan tremendista como su contenido.
El color en arquitectura es también arriesgado y si no que se lo pregunten a Javier G., el de la casa de Liérganes. No le quieren conceder la licencia de primera utilización por que el sr técnico municipal considera que el color dado no se integra en el medio en el que está enclavada la casa. Pero las ordenanzas no dicen cual es el color o colores que si se integran. Así podríamos empezar un proceso en el que se volviera a pintar toda la casa. por ejemplo color albero, y el técnico repitiera los argumentos e informes. Nuevamente el propietario volvería a pintar la casa, esta vez color purpura, como las de Barragán, y nuevamente el aparejador municipal repetiría aquello, que también dice la ley del suelo, de romper la armonía del entorno. El propietario gastaría entonces sus últimos ahorros y pintaría la casa del color azulón, este que parece de moda, y el sr técnico repetiría sus argumentos ....
Es lo que se llama un ejercicio de adivinación o de aproximaciones sucesivas, al gusto del funcionario municipal. La administración no puede utilizar el color como causa de denegación de licencias, si no tiene este perfectamente establecido.
Imaginemos que las plantas que pudiera tener un edificio se definieran en las ordenanzas como aquel numero que no desentonara con el entorno. El promotor comenzaría construyendo el edificio con, por ejemplo, cinco plantas. Terminada la obra, el sr  técnico consideraría que cinco plantas no entonan con el entorno. El promotor, que en este caso vamos a suponer temeroso, decide tirar un par de plantas y, concluida esta labor, recibe un nuevo informe del sr técnico que considera que las tres plantas con que ha quedado el edificio, no se adaptan, tampoco, al entorno ... ¿Qué hacer?.
Parece sencillo: que las ordenanzas definan cuáles son las alturas que se permiten para salvaguardar, entre otros valores, la armonía del entorno.
¿Por qué la pintura del edificio, si se considera tan importante como para denegar una licencia de primera ocupación, no está regulada con una carta de colores admisibles?.
Mucho color.
Pobres de nosotros sin Chumy.
chumytarra

domingo, 13 de abril de 2003 10:32
Sur. Viento sur cálido y seco.
Santander, como buena ciudad de costa, tiene vientos fuertes. Todos los años superamos los míticos cien kilómetros por horas en varias ocasiones. Y no solo en una dirección, Santander, las dos cabezas, tiene dos vientos fuertes: este Sur y el gallego o Noroeste de donde viene la lluvia. Los arquitectos deben saber esto, porque lo saben hasta los niños de pecho. En general este es un fenómeno para el que estamos preparados y muy pocas veces, para los vientos que hay, suceden percances de importancia.
Además, si es por la noche y los arquitectos duermen, siempre está la mujer que, en permanente vigilia, se levanta y asegura ventanas y persianas.
La mujer del arquitecto.
consorte

No hay comentarios:

Publicar un comentario