¿REHABILITACIÓN?
Pasear Madrid me enriquece. Quizá por
estar de vacaciones o alejado del trabajo cotidiano, el hecho es que todo lo
veo lleno de sugerencias. No siempre buenas. Por ejemplo: un nuevo edificio en
obras en Serrano para Zara. Un edificio en esquina con un gran andamiaje que
sostiene una fachada vulgar de edificio residencial con ladrillo cara vista y
recercados de huecos de piedra beige, con balconcillos de forja. Un edificio
residencial burgués bastante ramplón. Pero está visto que alguien consideró
valiosa su fachada y ha obligado a conservarla aunque por dentro se
"vacíe". La obra no puede ser más aparatosa con robustísimos andamios
lastrados en la base y con todos sus huecos apuntalados con gran cantidad de
tablones en cruz de San Andrés. La acera se ha forrado con tableros para hacer
un pasadizo peatonal bajo el imponente andamio, que con la lluvia resulta
acogedor...
Serrano es una calle arquitectónicamente
variada con edificios vulgares de hace cien años y vulgares actuales. Algunas
casas sí son "señoriales" y conservan portales y accesos de carruajes
con cierto empaque, pero junto a ellas puede haber un desdichado edificio de
los 60 con un mal muro cortina y, más allá otro que sobrepasa la altura del
colindante en dos o más plantas. También hay algún torreón eclecticista con
cúpula de escamas de zinc. Todo ello en un no muy largo tramo de calle. La
calle Serrano no es valiosa por su arquitectura, ni por su homogeneidad. Con la
última reforma ha ganado en valor urbanístico al ensanchar las aceras, soporte
esencial de su interés como calle comercial. Incluso se incluyó un carril bici
que no puede faltar en cualquier obra de reforma urbanística actual. Eso si en
este caso el carril bici tiene el pavimento de ¡losas de granito!. ¡Qué menos
para la calle Serrano!.
¿Cuál puede ser la razón de que obliguen
a conservar la fachada, y sólo la fachada, de este edificio para Zara?. ¿Qué
valores culturales se esgrimen para conservar esa vulgar fachada, que en poco
tiempo ocultará un edificio enteramente comercial tras sus "balconcillos"?.
¿Cuál es la coherencia final de esa arquitectura decimonónica por fuera y
rabiosamente minimalista por dentro?. ¿Qué sentido tiene ese edificio
enteramente comercial, con dobles alturas interiores y sus ahora ridículas
ventanas balconeras madrileñas?. ¿En nombre de qué conceptos culturales y
arquitectónicos, no solo se autoriza sino que se impone una realización como
esta?. Dentro de poco cuando el edificio este terminado y en uso, gozará de una
protección como la que tenía antes de la obra y será absurda para un edificio
monstruoso con cara de viviendas y entrañas de centro comercial. Todo esto ¿por
qué?. ¿Por qué, bajo la muy noble idea de defensa del patrimonio, se llega a este
ridículo? El patrimonio construido que ha sido objeto de ataques injustificados
y destrucciones masivas hace años, ha pasado a ser una entelequia manejada por
técnicos integristas y políticos temerosos. Se da valor a cosas que no lo
tienen tanto y se admiten actuaciones destructivas para conservar un exterior
vulgar en un entorno no valioso. Miedo. Todo por miedo a que los arquitectos
puedan hacer algo peor de lo que ya existe. Miedo perfectamente fundamentado si
no se toman las debidas garantías, pues ya se ve en la calle Serrano y en el
resto del Barrio de Salamanca penosos ejemplos de arquitectura actual. Sin
embargo el miedo es mal consejero y lo mismo que la administración actúa
negativamente con esa política de protección (?) del patrimonio, podría actuar
positivamente con controles y filtros que garanticen una nueva arquitectura de
calidad.
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