viernes, 25 de octubre de 2013

CODERCH vs RUIZ DE LA PRADA

CODERCH vs RUIZ DE LA PRADA

Madrugo, es domingo y a las 8 estoy por la calle Serrano. Sólo, completamente solo. Consigo encontrar un sitio para tomarme un café con pan tostado, aceite y tomate, que es una influencia catalana bien reconocible. En este caso el tomate, en forma de puré, se sirve en un pequeño cuenco con una cucharilla para extenderlo sobre el pan aceitado. En algunos lugares el tomate es de "bote" y resulta muy malo. 
Paseo por el barrio y veo de nuevo el edificio girasol de Coderch y el que frente a él proyectó Ruiz de la Prada, con un estilo con el que se copió a sí mismo en varios edificios más por el resto del barrio. La propuesta de Coderch es dura. Recuerdo habérsela visto defender en una de las jornadas críticas de arquitectura que organizaba "in situ", Carlos de Miguel. Decía José Antonio Coderch que el barrio de Salamanca se había conformado como calles trinchera en las que era imposible buscar una orientación favorable. Sí te tocaba una fachada al oeste, pues ya sabías que, en Madrid, pasarás calor. Coderch, propuso aquí un giro en las fachadas y unos patios abiertos y profundos que llevan luz del suroeste al interior del solar y se protege del terrible calor del oeste. La solución es imaginativa aunque desde luego discutible por lo que tiene de poco integrada. Hoy, a primera hora de la mañana, en algunos ángulos me parece brutal, eso sí, diseñada por un arquitecto con gran sensibilidad. Enfrente, Ruiz de la Prada protegía el edificio de las malas orientaciones y de la "agresiva calle", mediante terrazas corridas que en algunos puntos tenían gran profundidad. Toda la fachada de ladrillo cara vista oscuro con formas limpias horizontales, que se acentúan con grandes chimeneas verticales. Me parece elegante. El barrio Salamanca es muy variado de arquitectura quizá por eso, hoy por la mañana, me parece aún más absurdo lo del Zara de la calle Serrano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario