domingo, 7 de julio de 2013

DIARIO 2003.17



lunes, 07 de julio de 2003 7:03
Mi mujer está fuera.
La arquitectura solitaria, aislada, ensimismada, da pena. La soledad no es buena ni para la arquitectura. El dialogo y la relación establecen el sentido de la vida. De la vida de la arquitectura, también. Las bases de ese dialogo, probablemente a falta de mayor conciencia de los arquitectos, las establece el urbanismo.
Ahí es nada la trascendencia de esas bases.
bases

martes, 08 de julio de 2003 6:50
Segunda noche sin mi mujer.
La  soledad se mitiga con las comunicaciones. Las telecomunicaciones.  Asunto este que en la construcción de la arquitectura ha cobrado una importancia tremenda. En todos los proyectos de vivienda, que no sea aislada, es necesario redactar un proyecto especifico de telecomunicaciones, consistente en la previsión de las canalizaciones (tubos de plástico rizado y cajas) por el edificio, con cuartos de dos por dos metros para los cuadros de telecomunicaciones (cuadros que ocupan lo que un pequeño cuadro de un paisaje) situados en sótano y última planta. Para semejante empresa, la ley ha decidido que es necesario un proyecto independiente, redactado por Ingeniero de Telecomunicaciones. No se podrá admitir el proyecto del arquitecto en el Ayuntamiento sin el resguardo de haber presentado el del ingeniero en la correspondiente Dirección de Telecomunicaciones. El proyecto de telecomunicaciones deberá tener su propio Proyecto de Seguridad y Salud, este redactado por "técnico competente"(como si el resto no lo fueran).
Los Ingenieros Industriales han dicho que si para poner cuatro tubos y cajas por el edificio son necesarios ingenieros de Telecomunicaciones, ni te digo para poner parecidos tubos para cables eléctricos, o para agua, o para gas. Cada uno un proyecto. Cada uno acompañado de su correspondiente Proyecto de Seguridad y Salud. Además cada proyecto requiere su dirección de obra con sus  correspondientes certificados y honorarios.
¿Quién habló de soledad en la arquitectura?
Nunca la arquitectura estuvo tan acompañada.
Pero yo sigo solo.
yaquedamenos

miércoles, 09 de julio de 2003 7:02
Tercera noche de soledad
La soledad es mala consejera. El dicho popular tiene fundamento.
Los consejos siempre son plurales; tiene que haber dos para que existan Uno los da y otro los recibe, aunque lo corriente es que sean multitud los que los dan y siempre uno, yo mismo, el que los recibe. Con todo, bienvenidos sean los consejos. De todas maneras no hay que confundir consejos con opiniones. El consejo es una opinión recomendada. Contiene un deseo de influirte en una decisión.
En un estudio de arquitectura los consejos son tan fundamentales como las opiniones. Por eso no entiendo al arquitecto encerrado en su despacho y el resto del estudio en otra sala.
La soledad es mala consejera.
Ya queda menos de mi soledad.
abandonado

jueves, 10 de julio de 2003 7:03
Los calores de Madrid cambiaron los planes de "descanso" que llevaba mi mujer.
El calor excesivo deshumaniza las ciudades. Esta demostración de potencia por parte del sol resulta apabullante y excesiva Las ciudades no siempre están preparadas para esto y en consecuencia hay que reducir la actividad al mínimo. No nacer nada; no moverse. ¡Quieto todo el mundo!, y a esperar que pase.
Pero siempre hay alguna cosa que no podemos dejar de hacer y ahí nos perdemos.
Consuelo: Peor es trabajar en la cubierta de un edificio en construcción. Chicharrera.
tengocalor



sábado, 12 de julio de 2003 8:51
Concierto y cena con los Rueda, después de una mala tarde. Resultado: muy bueno.
La casa de enfrente de mi ventana la están revistiendo con "paneles prefabricados aislantes "VETISOL". Pura cosmética. Operación de cirugía plástica. La casa de enfrente es (mejor: era) una obra característica de Ángel Hernández Morales de finales de los años 60 o principios de los 70. Con un lenguaje  muy actual, utiliza correctamente la balconada corrida, los aleros inclinados, bajantes exteriores, los materiales de fachada modernos y prácticos y sobre todo es de una sencillez constructiva muy característica de Don Ángel. La planta, creo que son tres viviendas por rellano, está correctamente resuelta y prima la búsqueda de la orientación y soleamiento. La escalera provoca la ruptura en pequeños volúmenes que pretenden acomodarse a la escala de lo preexistente en el entorno. Bueno, no es una arquitectura para espatarrarse, pero es mucho mejor que la media y en su época podía ser hasta un ejemplo.
Con los años, la comunidad ha ido destrozando lo que ha podido, cerrando balconadas aquí y allá, instalando tendales, antenas, etc.  Ninguna labor de conservación de la fachada original que mostraba desprendimientos de piezas de gresite con la que estaba recubierta.
Ahora la comunidad ha decidido "rejuvenecer" el edificio con una nueva piel. Y lo están haciendo. Despiece de piedra blanca a matajunta, imitando sillares y esquinales. Se acabó. Muerte a la arquitectura. Pobre Don Ángel. Se verá el resultado cuando quiten el andamio.
llantoporunedificio.

domingo, 13 de julio de 2003 8:10
Vuelve la niebla y se agradece porque refresca y se recupera el aliento perdido con tanto calor bochornoso.
El estudio de la historia del confort, que es algo así como la eliminación progresiva de agentes externos agresores al bienestar, debería servir de antídoto contra la nostalgia de tiempos pasados.
La arquitectura es vehículo del confort y materializa, o así debería de ser, el avance de las comodidades.
Hay que hacer algo de ese estudio.
En cualquier tiempo pasado se estaba peor.
confortiano

lunes, 14 de julio de 2003 8:O3
Incluso llueve, ese fenómeno meteorológico que era característico de esta tierra y que llevábamos camino de olvidar. Llueve, y da gusto.
Empieza la semana y supongo que será ardua de trabajos y prisas de cara al verano y los consiguientes cierres por vacaciones.
El periódico publica la "legalización de los chalets de Tudor" de Comillas. Parece algo así como el indulto  de los "ninots" de las fallas Es una satisfacción que debería haberse producido en su momento, pero nunca es tarde Ya solo me queda un edificio condenado a la demolición: el H. Todo llegará
indultado.

martes, 15 de julio de 2003 6:45
Todos los caminos tienen tropiezos. Incluso los que inicias con intención de no tropezar por encima de todo. Pero hay que seguir. Evitando tropezar. Otra vez.

El hotel de Solares es inacabable. La arquitectura llega un momento en que puede llegar a odiarse. Odio mutuo de enemigos irreconciliables. Se convierte en una glicinia con bellas flores lilas por todos lados, pero también con infinitos, enormes y fuertes brazos que te rodean y aprisionan lentamente. Lo ves. Ves como sus ramas, eso sí llenas de hermosas flores arrazimadas colgantes, te rodean con una y mil vueltas dejando cada vez menos espacio y aumentando la presión cada vuelta. Se enroscan en los pies, piernas, brazos, cuello y cabeza. Alguna ramilla entra por un oído, al tiempo que otra lo hace por la nariz. Llegan al cerebro y allí lo rodean y aprietan, hasta sacar un jugillo que gotea sobre los últimos planos del proyecto dejando unas leves marcas como salpicaduras. Es el fin. La firma.
constreñido

miércoles, 16 de julio de 2003 6:54
Temporal. Del verano al otoño en un día. 
El calor, el frio, la tensión, las situaciones extremas no se pueden mantener mucho tiempo. Cuando se relajan se agradece.
Esta relación tensión-relajación se ha perdido en la arquitectura actual. Se valora solo la tensión, el dinamismo, la tersura, ... La contraposición de composiciones o texturas tensas con espacios o superficies laxas, que en épocas no muy lejanas eran definitorias de la arquitectura equilibrada, se han ido perdiendo. Probablemente la violencia, el mecanicismo, la ansiedad,  se reflejan en la arquitectura actual y no dejan casi espacio a la calma. Las soluciones potentes no dejan lugar a las sutilezas, más allá de pequeños gestos formales El minimalismo es casi brutalista.
teoricoafondo

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