DIARIO 2002.1
miércoles, 02 de octubre de 2002 6:53
Me he propuesto una cosa: No escribir más
sobre los amaneceres, los pájaros, la luz (a estas horas siempre dudosa) del día,
ni siquiera sobre el roble frente a mi ventana. No. Se acabó esta temática que aunque
siento, no se interpretar en su contenido e intensidad.
Me he propuesto hacer el diario, y por
lo tanto poco responsable, sobre... arquitectura.
Inconsciente que es uno.
A estas horas, la arquitectura de Santander
sale muy beneficiada. Es todavía de noche, hay una niebla profunda, que se
valora aún más por las luces del alumbrado público. Los edificios se adivinan
desdibujados. No se sabe bien la altura que tienen y sólo se percibe débilmente la forma de los huecos, de modo que el tamaño y volumen de los edificios quedan
indeterminados. La arquitectura, así vista, gana un montón. Hasta la
santanderina. El cerebro resuelve las dudas de la imagen en el buen sentido y
nos lleva a interpretar lo impreciso como atractivo. Es la componente misteriosa
de la arquitectura. Aquí quería yo llegar: Vitrubio definió las cualidades de
la buena arquitectura: Útil, firme y bella.
Se le olvidó una: Misteriosa.
teórico.
jueves, 03 de octubre de 2002 6:49
¿Tiene que ver la arquitectura con el
estado de humor?. Cuando yo estudiaba, a la arquitectura se le atribuía una
decisiva influencia en la vida y comportamiento humano. Nada se escapaba a su
influencia que, en mayor o menor medida, condicionaba la vida de las personas y
sobre todo los aspectos cotidianos. De ahí la "función social", se
decía entonces, de la profesión. La arquitectura era responsable de buena parte
del bienestar de los usuarios y podía generar traumas o frustraciones
perdurables.
Yo creo que es excesiva esa manera de
sentir la arquitectura y además resulta paralizante en profesionales sensibles.
Pero, en alguna medida, la buena arquitectura, como todo lo bueno, ayuda a
matar las penas o a sobrellevarlas mejor.
Mi humor actual, ¿sería distinto si
hubiera dormido en un cuarto angosto y malventilado, duchado en un baño oscuro
y sucio, y desayunado cara a la pared en una minicocina de apartamento?.
humor-ista
viernes, 04 de octubre de 2002 6:50
El tamaño, ¿es un valor en
arquitectura?. Yo creo que no (ni en arquitectura, ni en otras muchas cosas de
la vida). Y sin embargo se valora y no solo por los legos, sino que, en
general, los profesionales, o al menos una parte, consideran que el tamaño es
un valor. Así se explica que Koolhas escriba el libro de SMLXL, clasificación edificatoria
de menos a más tamaño, que es significativa. Hoy un arquitecto no se considera maestro si no
proyecta algún edificio de unas decenas de miles de metros cuadrados. Grande.
Todo muy grande.
A esta sobrevaloración de lo grande no
es ajeno el negocio. El dinero de los honorarios. El negocio de la
constructora. Las comisiones de los políticos. La explotación de una gran masa
de público ...
Y, mientras, el templete de Bramante,
la casa de la Cascada, la capilla de Ronchamp, etc.. se devalúan injustamente.
Tamaño, tamaño, ¿a quién le importa?
...
latengopequeña(laarquitectura)
sábado, 05 de octubre de 2002 7:24
Ayer fuimos al Corte Inglés y nos
sumergimos en una arquitectura XL.
Utilidad revestida de granito.
Edificio sin fachada, de tantas como tiene, ni formas identificativas claras,
con accesos confusos a pie, y al que se entra por el garaje. Si el noventa por
ciento de las personas entran y salen por el garaje, ¿no debía de haber sido
este el de granito?. Da la sensación de entrar, o mejor, colarte, al edificio
por la zona de servicio.
La arquitectura actual, buena o mala,
no valora los accesos, la puerta, la entrada al edificio. Lo de fachada
principal con su entrada bien situada e identificada, no es moderno.
En unos casos "se pretende no ser
excesivamente explicito", considerando esto un valor, y en otros es pura
torpeza.
confundolosaccesos
lunes, 07 de octubre de 2002 8:03
Día Mundial de la Arquitectura.
Dice el Colegio de Arquitectos en un
comunicado que nos envía a los colegiados:
"La arquitectura es un yacimiento
de valores que ayudan a cuidar el
hábitat."
Dicen que eso sucede cuando se
proyecta responsablemente. ¡Qué bonito!.
Llevo treinta y tantos años haciendo
"yacimientos de valores" y yo sin enterarme.
Sin embargo, para mucha gente, y con
razón, la arquitectura es un vertedero de horrores.
Pero eso debe ser cuando no se
proyecta responsablemente.
No es mi caso.
No tengo palabras.
yacedor
martes, 08 de octubre de 2002 8:00
Día después del Día Mundial de la
Arquitectura. Resaca arquitectónica. La arquitectura nos rodea, a veces nos invade
y otras muchas veces nos falta. Sentir la arquitectura es inevitable. Ahora,
¡qué diferencia de unas arquitecturas a otras!.
Cada vez me gusta más la arquitectura
modesta, sin pretensiones, pero no necesariamente minimalista, estilo que
tiende al extremo como todos los ismos.
A estas horas la cosa no da para más.
cortado
miércoles, 09 de octubre de 2002 7:48
Lluvia abundante, de temporal o casi.
La arquitectura y la lluvia se
profesan un amor-odio considerable. No es ya solo por aquello de las humedades
y goteras en climas como el nuestro, si no porque el concepto contemporáneo de
la arquitectura de grandes espacios diáfanos, abiertos, sin compartimentar, en
los que el interior y el exterior se con-funden, volúmenes nítidos y simples, cubiertas
planas-planas, grandes ventanas a todos los vientos .... Todo esto y más, mucho
más, ofrecen a la lluvia, buenas oportunidades de ataque. Y eso sin considerar
la construcción, a la que se la supone eficaz.
¿Es la arquitectura actual valida solo
para climas mediterráneos o para economías poderosas?.
lluvioso
jueves, 10 de octubre de 2002 6:51
Sigue el temporal. Y la arquitectura
cada vez lo aguanta menos. ¿Es la arquitectura la que no aguanta o es la
construcción?. ¿Puede existir una buena arquitectura con una mala
construcción?. Dice Ferlosio que en nuestra sociedad "se sobrevalora lo
visual en detrimento de lo esencial" (algo así, la cita no es textual). En
arquitectura también pasa lo mismo. El valor de la arquitectura se está reduciendo a su imagen, esa que
se publica en hermosísimas fotos de lujosas revistas. La imagen en arquitectura
es excluyente de otros valores. La funcionalidad y la construcción pasan a un
segundo, o último, plano. Todo se justifica por la imagen. Alguien dijo que la arquitectura
española estaba excesivamente condicionada por la poética de la forma y poco o
nada por el programa, al contrario que la americana. ¿Se empobrece la
arquitectura, cuando lo que en realidad lo que se quiere es enriquecerla?.
La lluvia, la lluvia fuerte y persistente,
pone a la arquitectura en su sitio.
lluevefuerte
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