domingo, 9 de agosto de 2026

PISCINAS EN LA MAGDALENA

 

PISCINAS EN LA MAGDALENA

  

El PSOE del ayuntamiento de Santander ha propuesto la transformación de los estanques de focas y pingüinos de la Magdalena en piscinas públicas. Los periódicos reproducen una infografía de la propuesta.

Los estanques para focas y pingüinos son obra del alcalde Hormaechea en su última etapa como edil antes de pasar a ser Presidente del Gobierno de Cantabria. Hormaechea había comprado la Península de la Magdalena, con su palacio incluido, en una operación arriesgada, como todo lo suyo, que salió bien pero mucho más cara de lo que figuró en la escritura de compraventa. Eso es otra historia. Hormaechea utilizó la Magdalena todo lo que pudo: establos para animales, fiestas de funcionarios municipales, incluso como final de etapa de la vuelta a España, para lo que no dudo en asfaltar con gruesa capa de aglomerado todo el entorno del palacio llegando hasta sus mismas fachadas.

 

Metió camellos en unas cuadras levantadas al efecto y venados en otro recinto. En un arrebato mayor decidió realizar un mini zoo con un recinto de leones africanos, otro de pingüinos, estanque de focas y foso de osos blancos. Todo ello en poca consonancia con la naturaleza histórico cultural del recinto que por entonces sumaba ya 17 años de residencia real de verano y cuarenta y tantos de Universidad Internacional…Además promovió un uso popular y masivo de sus 25 hectáreas, en un rasgo de su característico populismo y desenfrenado amor a los animales.

Con el abandono de la alcaldía y su paso a la Presidencia de Cantabria, Hormaechea aumentó aún más aquel populismo y desenfrenado amor a los animales y así nació Cabárceno, otra operación arriesgada y cara que, en cambio al parecer, ha supuesto con el tiempo, un negocio floreciente para Cantabria.

 

Construido el parque de la naturaleza de Cabárceno, Hormaechea se llevó allí a “sus” leones africanos de la Magdalena. Y se hubiera llevado pingüinos y osos blancos si Cabárceno hubiera tenido costa…Los dejó al Ayuntamiento con una situación y gasto verdaderamente discutibles.

El recinto de los leones y los fosos de pingüinos, focas y osos se construyeron sobre las lastras y rocas de la ensenada del camello que ya había sido muy alterada por el incomprensible y agresivo “club infantil y juvenil” del Real Club de Tenis de Santander. Este club alto social, había conseguido una concesión de Costas para el relleno de una importante superficie de aquella ensenada, había construido un agresivo muro de hormigón y sobre esa superficie ganada al acantilado, había construido piscina, club social, pistas de tenis y polideportivas. Incluso poco después cubrió un par de pistas de tenis con el consiguiente incremento del impacto en el paisaje de la ensenada.

Además, Hormaechea antes de irse de alcalde construyó un llamado “Museo del hombre y el mar” que es una gran explanada donde situó los tres navíos con que Vital Alsar parece que cruzó el atlántico desde el Amazonas hasta España. Añadió además la balsa similar a la famosa KonTiki con la que también aquel mediático marino realizó la travesía del pacifico. La gran explanada se remata en su borde con una robusta balaustrada al estilo de las “clásicas” de El Sardinero.

Todo este conjunto sucesivo de alteraciones del litoral rocoso resulta fuertemente impactante y no parece que nada de lo que allí sucede o se expone justifique el enorme sacrificio paisajístico que produce. Un club juvenil, un recinto de leones, otro de pingüinos, otros de focas, otro de osos y una explanada dedicada a barcos extemporáneos, suman un rosario de actuaciones poco sensibles con la naturaleza del lugar.

Quiero, con todo, diferenciar la actuación del Real Club de Tenis del resto, es decir de las actuaciones de Hormaechea, primero porque estas últimas son públicas y segundo porque quieras que no, se nota que detrás ha habido la mano de un arquitecto con cierta sabiduría de lo que tenía entre manos, aunque probablemente fuera muy condescendiente con el promotor. La actuación del Club de Tenis no aporta nada al dominio público, no considera para nada su excepcional emplazamiento y resulta enormemente impactante en el paisaje.

Tras fases de decadencia y renovación en que parecía que el mini zoo se cerraría, surge ahora la propuesta del PSOE cántabro que me desconcierta. ¿De verdad un partido progresista de izquierdas cree que hay que mantener la alteración del valioso paisaje costero y en lugar de promover su recuperación propone la reincidencia en el atentado al paisaje? Se me han cambiado los valores

 

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