sábado, 15 de abril de 2017

DIARIO 2006.7


30/06/2006 8:08
El gobierno va a negociar con ETA y nosotros nos vamos a Madrid.
Un descanso. El camino será largo y difícil. Pero merecerá la pena.
Ya contaré mas despacio.
nosemuybien

03/07/2006 8:47
Vuelta de Madrid. Calor. Mucho calor para mi mujer. Aquí, cubierto de nubes grises tristonas.
Las aceras de Madrid, incluso las recientes están masacradas por nuevas instalaciones o reparaciones. Vimos allí como la parte de calzada estaba reparada con su bien perfilado asfaltado, para que los coches no sufran el mas mínimo bache, mientras que la acera se solucionaba con "masa" tirada de cualquier manera pretendiendo enrasar con la baldosa superviviente de la operación. En muchos sitios la masa no alcanzaba a completar el relleno y en otros muchos las baldosas, supuestamente supervivientes, no eran tal y estaban rotas y levantadas.
Lo curioso es el desigual trato peatón-coche. Esto sucede en Madrid y en todos los sitios. Creo que se supone al peatón mas ágil que al coche y capaz de sortear los obstáculos con mas facilidad. Y eso es verdad. Pero sólo cuando el peatón es una persona joven y sana. En los demás casos el peatón sufre las obras como un ejercicio de aventura: Acering.
Eso practicamos en Madrid.
acerante

04/07/2006 8:06
Según llegamos de Madrid fuimos a ver la exposición "Ciudades. 10 formas de proyectar la ciudad".  Realizada por Joan Busquets (Martín Bucksbaum Professor in Practice of Urban Planning and Design) en colaboración con Felipe Correa (Design Critic in Urban Design), de la que ha sido comisiaria en Santander Soledad Nogués (profesora de Urbanismo y Ordenación del Territorio). Ahí es nada.
La exposición está contenida en 11 paneles temáticos, distribuidos por la gran sala del Palacio de Exposiciones de modo que el itinerario obliga al espectador, si quiere recorrer los paneles con orden, a un ir y venir un tanto desconcertante. Quizá se ha querido representar el caos urbano y sea, eso: una metáfora no excesivamente explicita de la ciudad. Quizá.
Panel 1: Gestos sintéticos, edificios clave con sinergia urbana. La consabida acción sobre el entorno o sobre toda la ciudad de un sólo edificio que actúa como revulsivo de una situación previa degradada. Guggenhein (Bilbao) y Pompidu (Paris). No veo claro como esta sea una forma de proyectar la ciudad, pero entiendo el fenómeno. En Santander, el Palacio de la Magdalena, fue a principios del XX un "edificio clave con sinergia urbana".
sinérgico
 
05/07/2006 8:05
Panel 2. Suelos múltiples, el gran artefacto urbano como motor. Euralille (Koolhaas). Aquí, en España, las operaciones de Renfe son siempre algo así. Los transportes, los grandes intercambiadores son motores de la terrible vida cotidiana de la gran ciudad. Suelos múltiples para múltiples negocios. Monumentos al estrés urbano, siempre pretenden rebajar aún mas la escala de la persona creando espacios gigantescos y sobredimensionados. Odiosos para usarlos, bellos en los planos.
XXL
06/07/2006 7:41
Panel 3. Maniobras tácticas. La masa crítica mínima como dinámica de extensión urbana. Misterioso epígrafe que abarca las pequeñas y sucesivas actuaciones de barrios elementales que extienden la ciudad de modo pausado. (Creo que es una buena traducción). Álvaro Siza en Evora.
Es una forma tradicional de ampliar la trama de la pequeña ciudad con unidades elementales, aquí se llamaron "grupos" en una época. El Barrio Obrero del Rey me
parece un buen ejemplo. O los Santos Mártires. En la actualidad, la escala de las actuaciones ha hecho prácticamente desaparecer este proceso. Hoy no hay masa crítica mínima. Solo la hay máxima.

pocoapoco
07/07/2006 9:05
Panel 4. Superficies reconfiguradas, reestructuración de espacios abiertos de tejido fino. No me acuerdo de nada. Releo el programa y no consigo recordar nada de este panel: ni texto (cosa natural), ni imágenes. Nada. El programa cita como "Precedent" el Parque Pegaso de Barcelona de Batlle y Roig, así que me propongo buscarlo en interné. Y no lo encuentro.
Panel 5.Proyecto gradual, el fragmento urbano a escala intermedia. Aquí se proponen como ejemplo varias actuaciones entre ellas la conocida Isla de Java de Amsterdam. Barrios con recuperación o de expansión. Todas las ciudades se hacen así, con mas o menos acierto.
nosemuybien
 
09/07/2006 8:44
Panel 6. Visiones tradicionales, retomando las formas de "revival". Es este un panel crítico contra una forma de hacer ciudad plenamente americana y que además parece, sobre todo en la representación de los planos, añorante del modelo de ciudad jardín que a los "modernos" les parece superado. Tienen razón, no vale como modelo único y extensivo pero si como parte de una ciudad. La ciudad jardín, alternativa a las ciudades industriales del XIX-XX, es hoy alternativa a la congestión urbana. Y, también, un modelo publicitario que sublima la relación con la naturaleza y que, por falta de densidad, no genera vida urbana.
ortodoxia
10/07/2006 7:37
Panel 7 Territorios reciclados, paisaje y descentralización. Landscape se ha convertido en una palabra mágica que adquiere connotaciones artísticas y que se utiliza, a veces, como sinónimo de paisaje, pero a lo fino. De las muchas actividades entorno al landscape, está la posibilidad de servir para proyectar la ciudad con un patrón de paisaje previamente creado, que luego sirve de soporte al crecimiento urbano. Difícil asunto, en nuestra mentalidad, eso de crear un paisaje para luego edificarlo. Los periodistas y ecologistas saldrían diciendo aquello de "el ladrillo destruye otro paisaje", o "el hormigón invade esa zona".
Me gustaría verlo, me parece una estrategia muy hermosa.

Panel 8. Reestructuración de los centros y actualización de los distritos históricos. Un clásico. Ilustrado con planos de Toledo y de  Urbino que no se entendían.
 yaestábiendepaneles

EL URBANISMO COMO DEPENDENCIA (Publicado en el Diario Montañes 2017-03-26)



El historiador británico Arnold  Toynbee (1889-1975), considera que una ciudad es una agrupación humana no autosuficiente. Es un concepto muy atractivo, especialmente hoy que todo el mundo aspira a la autosuficiencia… Efectivamente, las ciudades nunca han sido autosuficientes a diferencia de otras agrupaciones humanas como las aldeas, las villas o los pueblos. Tonybee lo analiza desde el punto de vista alimentario, pero el concepto de dependencia ha ido creciendo con los años. Desde su creación, la ciudad ha dependido de su entorno no inmediato. Y es tanto más ciudad, tanto más urbana, cuanto más dependiente es.

Algunos pretenden hacer ciudades autosuficientes y, evidentemente, fracasarán. Pues lo que salga, si sale algo, no será una ciudad. Quizá consigan un atisbo de autosuficiencia energética, allá donde el sol pueda aportar muchas horas de energía, pero no pasará de ahí. La ciudad debe ser dependiente y en esa dependencia está, paradójicamente, su grandeza.

Los suministros, alimentarios o no, para una agrupación humana de alta densidad vienen siempre del exterior y, además, cada vez de más lejos. Las ciudades antiguas, poco más que pueblos, extendían su dependencia a los campos inmediatos y a los pequeños barrios satélites de fuera de la muralla. La ciudad respondía a aquella dependencia ofreciendo abrigo y defensa dentro de su recinto amurallado cuando un enemigo la asaltaba. La ciudad tenía que ser generosa en el trazado de la muralla pensando en acoger a aquellos de los que dependía para abastecerse y tener campos suficientes en su interior para sobrevivir al asedio. Trazar una muralla en su justa medida requería mucha sabiduría y, sobre todo, conocimiento y aceptación de aquella dependencia.

Con el fin de las contiendas, las ciudades se libraron y demolieron las murallas, hecho que siempre fue celebrado con alegría, fiestas y como un gran acontecimiento. Hoy vemos las murallas, donde se han conservado, como un patrimonio valioso, pero la mirada de sus contemporáneos era muy distinta. Para ellos eran la imagen de la guerra, del aislamiento y de las enfermedades que el encierro obligado producía. Derribar las murallas suponía liberarse del atraso y significaba el progreso de la ciudad. No se vivía bien obligadamente dentro de las murallas, aunque te salvaran la vida.

Derribadas o sobrepasadas las murallas, la ciudad seguía siendo muy dependiente del entorno, de un entorno cada vez más extenso. La ciudad se hacía grande y a cambio de ser dependiente aumentaba los servicios que ofrecía. El mundo rural, mucho más autosuficiente, acudía a la ciudad a vender sus excedentes y a comprar extras y servicios.

La mirada urbanita sobre ese campo del que depende, peca siempre de superioridad. Esto de la mirada de superioridad parece muy español. En cuanto uno cree que puede, mira a los demás por encima del hombro y no se da cuenta de su dependencia. Hay algo de insufrible en la actitud urbanita sobre el campo, como la del rico sobre el pobre, la del instruido sobre el carente, la del que se cree honrado sobre el supuesto delincuente. La superioridad es una mirada siempre equivocada, pero pocas más que la del urbanita sobre el mundo rural, del que depende para vivir. El magnífico libro La España vacía cuenta muy bien esa contradictoria relación entre la España llena, la urbana y la España vacía, la rural. Hoy esta última sale perdiendo y lleva camino de desaparecer, de desertizarse aún más de lo que ya está.

También existe una Cantabria vacía, o a punto de vaciarse, frente a una Cantabria llena. Todo el territorio que se aparta de la T que forman las dos autovías que cruzan la Región, corre riesgo de desertizarse. De empobrecerse hasta casi desaparecer y con su desaparición perderemos todos. Supone algo más del 74% de la superficie de la Región habitada por algo menos del 14% del total de habitantes.

Lo urbano y lo rural son interdependientes, de modo que si le va mal a uno acabará por irle mal al otro. Parece claro que, a las ciudades, hoy por hoy, no les va mal, aunque ha habido casos clamorosos de hundimiento, por ejemplo el caso de Detroit, o de grave riesgo, como Teruel que tuvo que recurrir a pregonar su existencia. Pero el campo, en cambio, se empobrece y desertiza y no parece preocuparle mucho a nadie. Los urbanitas, que son los que detentan el poder, piensan que el campo es otra cosa.

Hoy la ciudad requiere suministros diarios muy lejanos y complejos que condicionan su existencia. Lo urbano requiere, incluso por ley, suministro de agua, alcantarillado, suministro de energía eléctrica y pavimento de calzada y acera. Estos son los mínimos suministros para que la ley te conceda la clasificación de urbano. Además, tú, el ciudadano, vas a exigir más servicios: trasporte, alumbrado, servicios culturales, asistenciales, religiosos, docentes, etc... Pero incluso aquellos cuatro servicios básicos que definen lo urbano, son suministrados desde fuera de la ciudad, a veces desde fuera de la provincia o incluso desde fuera del país.

Por ejemplo: Santander si quiere seguir creciendo y ser más ciudad, requiere de un bitrasvase entre la Meseta y la vertiente del Cantábrico: Ebro, Besaya y Pas. Desgraciadamente esa lección, que, con mucho retraso y a deshora, nos ha dado el Tribunal Supremo, nos va costar mucho tiempo y dinero a todos los santanderinos. Eso, para el suministro de agua. Para las basuras la dependencia es, entre otros lugares, de Meruelo. Para la energía, la dependencia va mucho más allá y habría que buscarla en centrales atómicas, molinos lejanos, térmicas castellanas y pantanos de la meseta. Para la alimentación el área abarca toda España y llega a los mares del Norte. Dependencia. Ser grande requiere dependencia y, sobre todo, ser consciente de ella para no mirar a nadie por encima del hombro.

La ciudad, lo urbano, por definición, no es, ni será nunca, autosuficiente y debería ser consciente de sus limitaciones y dependencias con el medio que la rodea y del que depende para subsistir. Esa relación y equilibrio entre lo urbano y su entorno rural, debería hacerse con lo que llamamos Ordenación del Territorio y aquí, amigo lector, entramos en un campo minado lleno de política sectaria, integrismos medioambientales y celosas competencias administrativas.