lunes, 3 de diciembre de 2012

DIARIO 2002.2

DIARIO 2002.2


viernes, 11 de octubre de 2002 6:56
En construcción. Ayer dejamos de ver la película por cansancio. ¡Qué gran película y qué alejada de la arquitectura!. De la primera vez que la vimos recuerdo que me impresionó el aislamiento cultural y administrativo de todo el proceso. Los poderes culturales y  administrativos solo van a la obra cuando aparecen huesos de hace dos mil años, el resto del proceso va surgiendo ante la indiferencia y descontrol de esos 'poderes". El barrio es marginal en origen y lo seguirá siendo.
No hay arquitectura.
Pero es ella la que se retira del proceso. Si se la invita, seguro que es bien venida.
cinéfilo

domingo, 13 de octubre de 2002 7:08
José Ramón Menéndez de Luarca nos contó el sábado lo fácil que es hacer urbanismo. Cuando se sabe mucho y se tiene sentido de la medida. Así de simple. Así tendría que ser el urbanismo y desde luego la arquitectura. Los urbanistas reclaman o bien unas ordenanzas rígidas o bien un reciclaje de los arquitectos para que no se estropee el resultado final. Es verdad: el resultado final del urbanismo es servir de soporte a la arquitectura y ahí es donde se caga, con perdón.
¿Reciclar arquitectos?. ¿No sería mejor enseñarles?. Enseñarles en la escuela a resolver esos "pequeños problemas" con los que se van a enfrentar con seguridad: Una vivienda unifamiliar en un paraje de valor. Hoy todos querrían hacer una segunda "casa de la cascada" y la escuela les empujará en esa dirección valorando un creatividad ensimismada. Alguna/os, muy poca/os, saben resolver el problema brillantemente. Otros/as lo hacen con corrección. Y muchos/as no se enteran de la película hasta llevar treinta años de profesión. Mientras tanto han dejado perpetradas unas cuantas fechorías para la posteridad.
enseñante

miércoles, 16 de octubre de 2002 7:08
En un reciente escrito "in memoriam" de un arquitecto (Pedro Casariego), se reproducen unas palabras suyas a modo de decálogo del comportamiento honesto del arquitecto:

1 Todo proyecto. grande o pequeño, real o imaginado, ha generado en nosotros la misma atención.
2 Todo lo que hemos proyectado ha partido del interior, del programa, persiguiendo su satisfactoria expresión exterior.
3 Hemos buscado la armonía en cada fase del trabajo, desde los croquis hasta el final de la obra.
4 No hemos añadido nada superfluo. pues hemos mantenido la creencia de que todo adorno es delito.
5 Hemos procurado conseguir la máxima economía, entendida como el mínimo necesario para lograr plenamente un fin determinado, independientemente de su coste.
6 No nos hemos dejado arrastrar por las modas, que hemos visto pasar por delante de nosotros repetidamente, con cierto ritmo iterativo.
7 Hemos dado importancia al módulo, como apoyo constructivo y de orden, rompiéndolo cuando lo hemos considerado imprescindible.
8 Hemos pretendido entender la totalidad del proyecto buscando la necesidad de cada una de sus partes
9 Hemos intentado responder al contexto de cada edifico con respeto, pero sin concesión alguna al mimetismo.
10 Hemos concedido prioridad a la colocación en obra de los materiales, dando la importancia justa a su supuesta belleza intrínseca.

Bien. Es difícil de cumplir este decálogo, como el de los mandamientos de Dios.  El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Amén.
pecador

jueves, 17 de octubre de 2002 7:59
Casi se me pasa. Se ve que no hay cosa peor que madrugar porque hoy, que tenía tiempo para meditar sobre alguna chorrada de arquitectura, lo he desperdiciado ajustando los precios del reformado de la UE, con lo que se me ha pasado la hora buena para este menester escribiente.
Arquitectura pasada por agua. Agua con viento. La cubierta es importante, pero las fachadas también. Llueve de lado. El agua tiene el morro muy fino, decían los encargados de hace años, mientras insistían en que había que sellar muy bien todas las juntas exteriores. Pero el agua tenía el morro cada vez más fino y las humedades se producían a pesar de la insistencia de los encargados.
Años más tarde apareció la silicona, pero eso será mejor hablarlo otro día.
lluevedelado

viernes, 18 de octubre de 2002 7:37
Las tripillas y la cabeza revueltas.
Leo en una publicación lo que son los LED (lámparas de pequeño tamaño) y en otra, que tengo debajo de la primera y que sobresale, los problemas de los barrios de inmigrantes en USA años 70. No tienen ninguna relación, pero ambos tienen que ver con mi profesión,
así que los leo y no sé si servirán para algo, pero lo hago. Casi todo tiene interés. El riesgo es caer en la dispersión.
disperso

sábado, 19 de octubre de 2002 757
Sabadete después de cine fallido. 800 balas son pocas, hacen falta muchas más. Todas. Para juntarlas bien y destruirlas a continuación y así evitar tentaciones. Balas.
Ayer, J L., que resulta ser agente de propiedad inmobiliaria (?), nos contó que había tasado una vivienda en Puerta de Hierro (no podía ser en otro lugar), en 3.500 millones de pesetas. Contaba con admiración el estilo victoriano de la mansión, reproducido con total exactitud y fidelidad, los salones, piscinas, gimnasios, vestidores, etc.. Todo grande y bueno. Como la parcela. Arquitectura y calidad, según él. Había cobrado por la tasación ocho millones. Tremendo.
El dueño resultó ser un fabricante de armas. Más de 800 balas hacen falta para hacer una casa así. Me pregunto cómo duerme un fabricante de armas. Y encima en una mansión victoriana. Dios los cría y ellos se juntan. Siempre dije que, aunque es imposible que se produzca, nunca aceptaría el encargo de proyectar una cárcel. Tampoco aceptaría ningún encargo de un fabricante de armas.
Algo de ética para empezar.
ético

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