jueves, 20 de diciembre de 2012

BANCOS (de madera)



BANCOS (de madera)

A mediados de los años 70, no puedo precisar la fecha y ni siquiera el año, me planteé diseñar un banco para el Ayuntamiento que reuniera una serie de condiciones imprescindibles en aquella época: Poder fabricarlo el Ayuntamiento con sus propios medios, tener asiento y respaldo de madera y, naturalmente, ser cómodo. La primera condición era esencial en aquella economía municipal que no permitía ningún derroche. Fabricarlo el Ayuntamiento daba autonomía, ocupaba al personal de talleres en momentos de menor trabajo, y permitía incluir los gastos en los suministros, para lo que era más fácil conseguir el dinero.

El Ayuntamiento fabricaba unos bancos de hormigón de tres piezas (dos patas y un asiento) que todavía se ven en algún rincón de la ciudad, aunque deben quedar pocos. Se solían pintar en blanco y azul, los colores de la ciudad. Cuando era imprescindible colocar algún banco de cierta categoría se recurría a comprar esos que ahora se llaman "modelo romántico", con pies de fundición y listones de madera. Los de hormigón los colocaba el ayuntamiento en los escasos y pequeños parques que por entonces tenía la ciudad. Además se donaban gratuitamente a las asociaciones de vecinos e incluso, pagando una ridiculez, que a la hora de la verdad ni se abonaba, se suministraba a los comunidades particulares.
 
Diseñar un banco es un asunto muy complicado, pero se ve que yo, entonces, no lo pensaba.  A mí me habían gustado mucho los "nuevos" bancos de Madrid que se empezaban a ver  por sus calles, fabricados con unas pletinas metálicas curvas y tres tablones de madera de los que dos conformaban el asiento y uno el respaldo. El diseño me parecía, y me sigue pareciendo,  muy bueno por muchos motivos. La ligereza, la simplicidad, la calidez de la madera y, sobre todo, la comodidad. Uno se sentaba en aquellos bancos y se encontraba a gusto. Alguien había estudiado cuidadosamente los ángulos de las piezas de asiento y del respaldo de modo que el resultado resultaba muy "ergonómico", que es una forma emperifollada de decir que era cómodo.
 
Así que me plantee copiar directamente el perfil del banco y los tres tablones que eran lo más cómodo y elemental del diseño. Había que renunciar a lo de las pletinas porque en el clima santanderino no hubieran dado un resultado correcto salvo con una labor de mantenimiento continuada y, además, introducir una parte metálica en el banco significaba depender del taller mecánico municipal que no estaba bajo mi jurisdicción (dependía del Sr. Ingeniero Industrial) y eso complicaba mucho la fabricación. Por lo tanto la cosa, mi aportación,  se reducía a diseñar unas patas de hormigón que soportaran las tablas de asiento y respaldo.
 
Tener asiento, ¡y respaldo!, de madera iba a ser un gran paso en el mobiliario urbano de la ciudad. La madera la fabricarían en el taller de carpintería y las patas de hormigón en la cantera de Cueto, donde al Ayuntamiento tenía una instalación que pomposamente se llamaba "fábrica de baldosas".
Recuerdo perfectamente (y eso me parece mentira) la mañana en que sobre una de las mesas de la sala de delineación empezamos a dibujar lo que podría ser la pata. Digo empezamos porque, en aquella mañana, estaba acompañado por Chele, encargado jefe de las secciones de albañilería y carpintería del Ayuntamiento.

A mi lado Chele y seguro que Fernando también estaba, aunque eso no lo recuerdo tan bien. El diseño salió con relativa facilidad: se trataba de soportar los tres tablones con dos piezas iguales (luego resultó que no lo eran exactamente) de hormigón. Una especie de ménsula doble que en un brazo casi horizontal soportaba los tablones del asiento y en otro brazo casi vertical soportaba el tablón del respaldo. Naturalmente el banco iba empotrado en el pavimento para lo cual la longitud de las patas tenía un sobrelargo generoso.

Le incluí un "berenjeno". Esta palabra, que no está en el diccionario, es muy usada en construcción. Se llama así al listón, generalmente de madera, que se incluye en el encofrado con el fin de producir una huella geométrica en el hormigón fraguado. Se usa tanto en las esquinas para evitar cantos vivos, como en los paños para hacer algún dibujo o despiece. Muy a menudo se usa en las juntas de dilatación o de hormigonado. Por extensión, también se llama "berenjeno" a la huella que produce. El listón debe tener , en sección, forma ligeramente trapezoidal o triangular, de modo que facilite el desencofrado.

Pues bien, uno de nuestros berenjenos tenía además, una función que, de modo general, no se supo o no se quiso utilizar. El final de la huella de los berenjenos marcaba el nivel del pavimento. De este modo los operarios que lo fueran a montar no tendrían que medir a qué altura del suelo situaban el banco o el asiento, componente fundamental en la comodidad del mismo, sino que simplemente debían enrasar con el pavimento el final de las huellas de los "berenjenos" para tener la seguridad de que el banco estaba bien colocado.  Le añadí un hueco circular que, en principio aligeraba el conjunto tanto compositiva como materialmente. Calculamos el peso, asunto de importancia pues había que hacer algo manejable (entonces no había la cantidad de maquinaria portátil que hay ahora) para que los operarios lo pudiesen manejar. Añadimos una armadura de redondos y estribos y tres angulares cada uno con dos orificios para sujetar los tablones por la parte inferior y trasera mediante tornillos barraqueros (Otro término muy usado en construcción: tirafondo de gran diámetro y cabeza cuadrada, no ranurada, que se introduce con una llave tipo inglesa).

Y ya está. Parece sencillo y lo fue gracias, sobre todo, a la disposición de Chele. Hubo que hacer dos moldes pues las patas no eran iguales sino, lógicamente, simétricas, para que la huella de los berenjenos se viera por el exterior del banco.

No recuerdo cuánto se tardó en hacer un prototipo, ni donde se colocaron por primera vez. De los primeros, eso sí lo recuerdo, fueron los que están en la parte de los jardines de Piquío sobre la segunda playa y que todavía están allí.

Poco tiempo después la ciudad se fue llenando de bancos que tuvieron gran éxito, incluso fui felicitado por el concejal correspondiente (cosa extraordinaria que me pasó pocas veces en mis doce años de vida municipal). El consumo de madera aumentó muchísimo y yo no hacía más que firmar vales para su compra. Cuando Chele venía a que se los firmara, se reía con aquella cara de chino bondadoso que ponía y decía que “buena la habíamos hecho”. El mayor trabajo del taller de carpintería pasó a ser la fabricación de los tablones para los bancos. Los pedidos de las asociaciones y comunidades de vecinos también crecieron.

No mucho tiempo después una empresa privada comenzó a fabricarlos. Y se extendieron por la región e incluso fuera de ella. Pura falsificación sin pago de derechos de autor, aunque he de reconocer que no estaban mal hechos. Total: mi diseño estaba por todos lados. Y fue copiado y copiado...

En alguna postal de Santander aparecen los bancos:
La mayor sorpresa me la llevé hace poco en Cerezo de Abajo, provincia de Segovia, donde fuimos a dormir  un día. Como siempre madrugué y me di un paseo por el solitario pueblo. Y allí estaban. Casi 40 años después todavía se ven bancos "míos" por esos pueblos de Dios. (En este caso muy mal colocados: con mas altura de la debida y sin la inclinación correcta: como mas tiesos, estilo castellano profundo). Emocionante.
Con una patente a tiempo y unos pequeños derechos sobre el diseño y reproducción, a lo mejor ahora, sería rico.


sábado, 15 de diciembre de 2012

DIARIO 2002.4

DIARIO 2002.4

viernes, 25 de octubre de 2002 7:15
Iremos por la mañana a Comillas. Todos. A medir la casa los H. Para rehabilitarla.
Rehabilitar, rehabilitar. Ejercicio de carácter arquitectónico, consistente en implantar en un edificio existente, usos distintos, o renovados, de los que ha tenido. ¿Quién se acomoda, el edificio o los usos?. El otro día en la conferencia sobre los PERls, los arquitectos de Bárcena Mayor (madrileños) defendían que son los usos los que deben ceder ante el edificio y así preveían y definían, con sus exactas medidas, los escasos huecos que permitirán hacer en cada una de las fachadas de las casas del pueblo. Bien, es una postura radical, a pesar de que ellos la exponían como algo natural. Yo estoy del otro lado creo que es el edificio el que debe acomodarse a los nuevos usos, salvo casos excepcionales, de la mano de la buena arquitectura. La rehabilitación es un especialidad de construcción, pero no de arquitectura.
Amén.
teórico


sábado, 26 de octubre de 2002 8:06
B se va a Kenia.
Arquitectura en Kenia. Hubo unos años en que a los arquitectos nos atraía la arquitectura bioclimática de los países africanos. Se hacían enjundiosos y profundos estudios sobre la bondad de la arquitectura de tierra, los ahorros energéticos y la adaptación a los recursos naturales. Fue la época de la crisis de la energía, cuando se creyó que las reservas de petróleo se acabarían en breve. La arquitectura de la conciencia social llamó a recuperar técnicas y tradiciones de ahorro. Pero aparecieron nuevas e inmensas reservas de petróleo y la arquitectura high-tech inundó el mundo. El derroche energético. Y en poco tiempo la contaminación nos hace volver a un nuevo ciclo de conciencia, esta vez no social sino ecológica. Lo social es ahora secundario frente a lo ecológico.
A lo mejor B nos conciencia, a su vuelta, de la nueva arquitectura "sostenible", concepto que resulta demasiado incomprensible para mí.
ecobiosostenible

domingo, 27 de octubre de 2002 8:46
Cambió la hora. Llegó el oscuro invierno por la tarde y ganamos algo los madrugadores.
Ayer, día completo según parece, con final Woody Allen.
La arquitectura de las películas de Woody Allen, no solo es Nueva York, es un Nueva York con pátina, más moderno que el Decó, pero no de arquitectura actual. Interiores bastante abigarrados, nada minimalistas. Y exteriores del Village con un fuerte sabor inglés de fondo. Un Nueva York "clásico". Eso sí, rodado con unas luces y ambientes siempre cálidos y acogedores, como sus pantalones de pana con mil pinzas. En contraste, las tomas de Los Ángeles resultaban estridentes de luz, color y ambiente. El avión del odiado productor siempre llegaba a Nueva York entre la niebla. La relación productor-director es la misma que entre promotor arquitecto. Claro que en este caso complejizada con la disputada mujer común.
neoyorkino

lunes, 28 de octubre de 2002 8:05
Me voy a Madrid. Entre pereza y vergüenza.
El jardín como forma construida, es el título del curso que haré con A. Vergüenza. Daré un repaso a la arquitectura madrileña en mis pateos ciudadanos. Me gusta Madrid. Con su desorden casi caos. La arquitectura tiene un nivel envidiable, quizá últimamente algo monótono y repetitivo, pero eso sucede en todo el mundo. En fin, daré un repaso y aprenderé algunas cosillas que luego no podré aplicar por la sencilla razón de que Cantabria is diferent. En general Madrid tampoco tiene una idea clara de su escala y posiblemente le falta aún más ambición de planteamientos, pero Santander sigue siendo, en eso de la ambición, un pueblo. Un pueblo que se conforma con soluciones raquíticas y sin porvenir.
Allá voy.
madrileño


viernes, 01 de noviembre de 2002 8:38
Escrito con retraso pero con la misma intención.
Impresionante el panorama del viaje: Los bronceados robles del Escudo. Las tostadas hayas de Carrales. Los dorados chopos del Rudrón. Las rojas viñas del Duero. Cuatrocientos kilómetros de colores otoñales ....
Jardines del Movimiento Moderno. Comienza el curso con esta primera clase. Anibarro es un tío serio y contenido, pero que, en tres horas casi sin parar, nos sumergió en el problema del jardín actual. Muy bien. Empiezo a acomplejarme.
estudiante

viernes, 01 de noviembre de 2002 8:38
Pateo por Madrid. En coche, en medio de gigantescos atascos. Leo una pancarta de taxistas cabreados: "MADRID CAPITAL MUNDIAL DEL ATASCO. Debe ser verdad. Al alcalde y a su equipo, conscientes de que no se presentan, les importa un carajo todo. El final del mandato, la "legislatura" como la llaman los semicultos, será el caos. El nuevo equipo, Gallardón o Trinidad, no lo tienen fácil. Creo que la solución es de los madrileños, de todos y cada uno. De conciencia ciudadana. De comprensión y solidaridad.
De educación ...
No hay urbanismo capaz de ordenar la anarquía.
llamaalasconciencias


viernes, 01 de noviembre de 2002 8:38
Pateo por Madrid. En coche con suerte madrugadora y a pie por la tarde.
La Casa Encendida es un centro de arte de vanguardia. Instalaciones, happenings, encuentros, exposiciones, internet por doquier .... .Es un edificio de Lavapiés rehabilitado por Caja Madrid, de momento muy vacío, pero que si se le da vida, resultará atractivo. Nuestra sociedad tiene estas contradicciones: ampara y protege las artes marginales y de vanguardia con edificios y organizaciones institucionales. Habrá personas marginadas y desprotegidas, muchas, pero pocos "creadores o artistas" se verán sin un apoyo o amparo escandalosamente lujoso.
Así somos.
El curso me gusta mucho y remueve mi conciencia.
yavuelvo

sábado, 8 de diciembre de 2012

DIARIO 2002.3



DIARIO 2002.3

domingo, 20 de octubre de 2002 8:10
Estoy escribiendo con gafas "progresivas". De entrada el nombre no me gusta. ¿Acaso las otras gafas son regresivas?. Mi primer fracaso con este tipo de gafas no es que me frustrara pero, qué duda cabe, que te deja pelín marginado después de que las personas normales te hablan de lo maravillosas que son la "progresivas". De momento veo bien la zona central de la visión, una vez que con sucesivas aproximaciones con el cuello y cervicales, sitúo lo que quiero ver en el centro de la visión. Ya está. Quieto. No te muevas. Los bordes están ahora absolutamente desenfocados y si quieres dirigir la mirada hacia ellos, tendrás que volver a realizar las sucesivas aproximaciones con el cuello. Veremos. Nunca mejor dicho.
¿Hay arquitectura progresiva?. Uno de nuestros más semicultos arquitectos definía como regionalismo regresivo aquella arquitectura pastiche que reproduce, sin criterio, fundamento, ni necesidad, elementos de una supuesta arquitectura montañesa: esquinales, arcos, poyos, aleros con canecillos ... Nuestro semiculto arquitecto no se atrevió a definir el regionalismo progresivo o mas genéricamente, la arquitectura progresiva. Es más difícil. "En mis tiempos" (como suena esto a abuelete), en mis tiempos lo progresivo estaba no ya relacionado, sino íntimamente vinculado, con lo social. Lo progresivo era de izquierdas. Luego fue desapareciendo la carga social, como en tantas cosas, y lo progresivo linda ahora con lo pijo. Es pura estética. "Se prioriza lo visual frente a los contenidos". Si hojeas un libro de arquitectura "progresiva", verás que todo o casi todo es lujo y grandilocuencia, eso sí, minimalista, faltaba más.
Me alargo.
progresivoamedias

lunes, 21 de octubre de 2002 6:53

P se va unos días con su hermana al "suburbio" de la gran ciudad. La casita con jardín, mitificada durante tantos años por la influencia anglosajona. Casitas con jardín en la estepa manchega, ahí es nada. Derroche de energía por todos lados. Para llegar y salir. Para calentar y enfriar. Para regar y evacuar. Urbanismo importado, o impuesto, contra la tradición de la media-alta densidad.
Ya me contará su experiencia.
denso


martes, 22 de octubre de 2002 7:33
Hay arquitectura no está, que se ha ido. Pero que vuelve. La vuelta es siempre una sorpresa. Un susto. Esa arquitectura que se envuelve en un gran andamio que todo lo cubre. Se marcha durante una temporada y nos la devuelven al cabo de un tiempo. Nueva. Distinta
solo


miércoles, 23 de octubre de 2002 12:28

He recibido propaganda de las elecciones del colegio de Madrid y he visto que se presenta para decano Ricardo Aroca. Me-se-han revuelto los recuerdos. El país ha cambiado, el colegio también y no te digo nada la profesión, desde el año 1973 en que formé parte de aquella junta maldita y comunistoide que tanto escándalo provocó. Aroca ataca de nuevo. Pero ahora los colegios profesionales tienen otro papel que jugar en la sociedad. Una sociedad más estructurada, donde a los profesionales, antes que preocupaciones sociales, se les exige profesionalidad. No sé.
Por otro lado, tampoco está mal que se tome conciencia de la "función social" de la profesión, pero no para que sea el colegio quien, por delegación o dejación de los colegiados, atienda ese aspecto. La "función social" no es una función colegial, sino de todos y cada uno de sus miembros. Si no existiera el colegio, los profesionales no dejarían de tener esa obligación.
funciónsocial


jueves, 24 de octubre de 2002 10:22
Vuelve AA al estudio. De nuevo se remueven los recuerdos, esta vez más recientes, de un ejercicio de la arquitectura en el que, además de lo profesional hay que dominar el campo de la psicología y la paciencia.
Fantasmas del pasado que renacen y parecen dispuestos a llevarnos a otra película de miedo. La ventaja es que como ya se el final, no pasaré miedo. Espero.
Espero.
Espero.
losfantasmasatacandenuevo

lunes, 3 de diciembre de 2012

DIARIO 2002.2

DIARIO 2002.2


viernes, 11 de octubre de 2002 6:56
En construcción. Ayer dejamos de ver la película por cansancio. ¡Qué gran película y qué alejada de la arquitectura!. De la primera vez que la vimos recuerdo que me impresionó el aislamiento cultural y administrativo de todo el proceso. Los poderes culturales y  administrativos solo van a la obra cuando aparecen huesos de hace dos mil años, el resto del proceso va surgiendo ante la indiferencia y descontrol de esos 'poderes". El barrio es marginal en origen y lo seguirá siendo.
No hay arquitectura.
Pero es ella la que se retira del proceso. Si se la invita, seguro que es bien venida.
cinéfilo

domingo, 13 de octubre de 2002 7:08
José Ramón Menéndez de Luarca nos contó el sábado lo fácil que es hacer urbanismo. Cuando se sabe mucho y se tiene sentido de la medida. Así de simple. Así tendría que ser el urbanismo y desde luego la arquitectura. Los urbanistas reclaman o bien unas ordenanzas rígidas o bien un reciclaje de los arquitectos para que no se estropee el resultado final. Es verdad: el resultado final del urbanismo es servir de soporte a la arquitectura y ahí es donde se caga, con perdón.
¿Reciclar arquitectos?. ¿No sería mejor enseñarles?. Enseñarles en la escuela a resolver esos "pequeños problemas" con los que se van a enfrentar con seguridad: Una vivienda unifamiliar en un paraje de valor. Hoy todos querrían hacer una segunda "casa de la cascada" y la escuela les empujará en esa dirección valorando un creatividad ensimismada. Alguna/os, muy poca/os, saben resolver el problema brillantemente. Otros/as lo hacen con corrección. Y muchos/as no se enteran de la película hasta llevar treinta años de profesión. Mientras tanto han dejado perpetradas unas cuantas fechorías para la posteridad.
enseñante

miércoles, 16 de octubre de 2002 7:08
En un reciente escrito "in memoriam" de un arquitecto (Pedro Casariego), se reproducen unas palabras suyas a modo de decálogo del comportamiento honesto del arquitecto:

1 Todo proyecto. grande o pequeño, real o imaginado, ha generado en nosotros la misma atención.
2 Todo lo que hemos proyectado ha partido del interior, del programa, persiguiendo su satisfactoria expresión exterior.
3 Hemos buscado la armonía en cada fase del trabajo, desde los croquis hasta el final de la obra.
4 No hemos añadido nada superfluo. pues hemos mantenido la creencia de que todo adorno es delito.
5 Hemos procurado conseguir la máxima economía, entendida como el mínimo necesario para lograr plenamente un fin determinado, independientemente de su coste.
6 No nos hemos dejado arrastrar por las modas, que hemos visto pasar por delante de nosotros repetidamente, con cierto ritmo iterativo.
7 Hemos dado importancia al módulo, como apoyo constructivo y de orden, rompiéndolo cuando lo hemos considerado imprescindible.
8 Hemos pretendido entender la totalidad del proyecto buscando la necesidad de cada una de sus partes
9 Hemos intentado responder al contexto de cada edifico con respeto, pero sin concesión alguna al mimetismo.
10 Hemos concedido prioridad a la colocación en obra de los materiales, dando la importancia justa a su supuesta belleza intrínseca.

Bien. Es difícil de cumplir este decálogo, como el de los mandamientos de Dios.  El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Amén.
pecador

jueves, 17 de octubre de 2002 7:59
Casi se me pasa. Se ve que no hay cosa peor que madrugar porque hoy, que tenía tiempo para meditar sobre alguna chorrada de arquitectura, lo he desperdiciado ajustando los precios del reformado de la UE, con lo que se me ha pasado la hora buena para este menester escribiente.
Arquitectura pasada por agua. Agua con viento. La cubierta es importante, pero las fachadas también. Llueve de lado. El agua tiene el morro muy fino, decían los encargados de hace años, mientras insistían en que había que sellar muy bien todas las juntas exteriores. Pero el agua tenía el morro cada vez más fino y las humedades se producían a pesar de la insistencia de los encargados.
Años más tarde apareció la silicona, pero eso será mejor hablarlo otro día.
lluevedelado

viernes, 18 de octubre de 2002 7:37
Las tripillas y la cabeza revueltas.
Leo en una publicación lo que son los LED (lámparas de pequeño tamaño) y en otra, que tengo debajo de la primera y que sobresale, los problemas de los barrios de inmigrantes en USA años 70. No tienen ninguna relación, pero ambos tienen que ver con mi profesión,
así que los leo y no sé si servirán para algo, pero lo hago. Casi todo tiene interés. El riesgo es caer en la dispersión.
disperso

sábado, 19 de octubre de 2002 757
Sabadete después de cine fallido. 800 balas son pocas, hacen falta muchas más. Todas. Para juntarlas bien y destruirlas a continuación y así evitar tentaciones. Balas.
Ayer, J L., que resulta ser agente de propiedad inmobiliaria (?), nos contó que había tasado una vivienda en Puerta de Hierro (no podía ser en otro lugar), en 3.500 millones de pesetas. Contaba con admiración el estilo victoriano de la mansión, reproducido con total exactitud y fidelidad, los salones, piscinas, gimnasios, vestidores, etc.. Todo grande y bueno. Como la parcela. Arquitectura y calidad, según él. Había cobrado por la tasación ocho millones. Tremendo.
El dueño resultó ser un fabricante de armas. Más de 800 balas hacen falta para hacer una casa así. Me pregunto cómo duerme un fabricante de armas. Y encima en una mansión victoriana. Dios los cría y ellos se juntan. Siempre dije que, aunque es imposible que se produzca, nunca aceptaría el encargo de proyectar una cárcel. Tampoco aceptaría ningún encargo de un fabricante de armas.
Algo de ética para empezar.
ético