sábado, 13 de octubre de 2012

DIARIO 2002.1



DIARIO 2002.1

miércoles, 02 de octubre de 2002 6:53
Me he propuesto una cosa: No escribir más sobre los amaneceres, los pájaros, la luz (a estas horas siempre dudosa) del día, ni siquiera sobre el roble frente a mi ventana. No. Se acabó esta temática que aunque siento, no se interpretar en su contenido e intensidad.
Me he propuesto hacer el diario, y por lo tanto poco responsable, sobre... arquitectura.
Inconsciente que es uno.
A estas horas, la arquitectura de Santander sale muy beneficiada. Es todavía de noche, hay una niebla profunda, que se valora aún más por las luces del alumbrado público. Los edificios se adivinan desdibujados. No se sabe bien la altura que tienen y sólo se percibe débilmente la forma de los huecos, de modo que el tamaño y volumen de los edificios quedan indeterminados. La arquitectura, así vista, gana un montón. Hasta la santanderina. El cerebro resuelve las dudas de la imagen en el buen sentido y nos lleva a interpretar lo impreciso como atractivo. Es la componente misteriosa de la arquitectura. Aquí quería yo llegar: Vitrubio definió las cualidades de la buena arquitectura: Útil, firme y bella.
Se le olvidó una: Misteriosa.
teórico.

jueves, 03 de octubre de 2002 6:49
¿Tiene que ver la arquitectura con el estado de humor?. Cuando yo estudiaba, a la arquitectura se le atribuía una decisiva influencia en la vida y comportamiento humano. Nada se escapaba a su influencia que, en mayor o menor medida, condicionaba la vida de las personas y sobre todo los aspectos cotidianos. De ahí la "función social", se decía entonces, de la profesión. La arquitectura era responsable de buena parte del bienestar de los usuarios y podía generar traumas o frustraciones perdurables.
Yo creo que es excesiva esa manera de sentir la arquitectura y además resulta paralizante en profesionales sensibles. Pero, en alguna medida, la buena arquitectura, como todo lo bueno, ayuda a matar las penas o a sobrellevarlas mejor.
Mi humor actual, ¿sería distinto si hubiera dormido en un cuarto angosto y malventilado, duchado en un baño oscuro y sucio, y desayunado cara a la pared en una minicocina de apartamento?.
humor-ista

viernes, 04 de octubre de 2002 6:50
El tamaño, ¿es un valor en arquitectura?. Yo creo que no (ni en arquitectura, ni en otras muchas cosas de la vida). Y sin embargo se valora y no solo por los legos, sino que, en general, los profesionales, o al menos una parte, consideran que el tamaño es un valor. Así se explica que Koolhas escriba el libro de SMLXL, clasificación edificatoria de menos a más tamaño, que es significativa. Hoy un arquitecto no se considera maestro si no proyecta algún edificio de unas decenas de miles de metros cuadrados. Grande. Todo muy grande.
A esta sobrevaloración de lo grande no es ajeno el negocio. El dinero de los honorarios. El negocio de la constructora. Las comisiones de los políticos. La explotación de una gran masa de público ...
Y, mientras, el templete de Bramante, la casa de la Cascada, la capilla de Ronchamp, etc.. se devalúan injustamente.
Tamaño, tamaño, ¿a quién le importa? ...
latengopequeña(laarquitectura)

sábado, 05 de octubre de 2002 7:24
Ayer fuimos al Corte Inglés y nos sumergimos en una arquitectura XL.
Utilidad revestida de granito. Edificio sin fachada, de tantas como tiene, ni formas identificativas claras, con accesos confusos a pie, y al que se entra por el garaje. Si el noventa por ciento de las personas entran y salen por el garaje, ¿no debía de haber sido este el de granito?. Da la sensación de entrar, o mejor, colarte, al edificio por la zona de servicio.
La arquitectura actual, buena o mala, no valora los accesos, la puerta, la entrada al edificio. Lo de fachada principal con su entrada bien situada e identificada, no es moderno.
En unos casos "se pretende no ser excesivamente explicito", considerando esto un valor, y en otros es pura torpeza.
confundolosaccesos


lunes, 07 de octubre de 2002 8:03
Día Mundial de la Arquitectura.
Dice el Colegio de Arquitectos en un comunicado que nos envía a los colegiados:
"La arquitectura es un yacimiento de valores que ayudan a cuidar el
hábitat."
Dicen que eso sucede cuando se proyecta responsablemente. ¡Qué bonito!.
Llevo treinta y tantos años haciendo "yacimientos de valores" y yo sin enterarme.
Sin embargo, para mucha gente, y con razón, la arquitectura es un vertedero de horrores.
Pero eso debe ser cuando no se proyecta responsablemente.
No es mi caso.
No tengo palabras.
yacedor

martes, 08 de octubre de 2002 8:00
Día después del Día Mundial de la Arquitectura. Resaca arquitectónica.  La arquitectura nos rodea, a veces nos invade y otras muchas veces nos falta. Sentir la arquitectura es inevitable. Ahora, ¡qué diferencia de unas arquitecturas a otras!.
Cada vez me gusta más la arquitectura modesta, sin pretensiones, pero no necesariamente minimalista, estilo que tiende al extremo como todos los ismos.
A estas horas la cosa no da para más.
cortado

miércoles, 09 de octubre de 2002 7:48
Lluvia abundante, de temporal o casi.
La arquitectura y la lluvia se profesan un amor-odio considerable. No es ya solo por aquello de las humedades y goteras en climas como el nuestro, si no porque el concepto contemporáneo de la arquitectura de grandes espacios diáfanos, abiertos, sin compartimentar, en los que el interior y el exterior se con-funden, volúmenes nítidos y simples, cubiertas planas-planas, grandes ventanas a todos los vientos .... Todo esto y más, mucho más, ofrecen a la lluvia, buenas oportunidades de ataque. Y eso sin considerar la construcción, a la que se la supone eficaz.
¿Es la arquitectura actual valida solo para climas mediterráneos o para economías poderosas?.
lluvioso

jueves, 10 de octubre de 2002 6:51
Sigue el temporal. Y la arquitectura cada vez lo aguanta menos. ¿Es la arquitectura la que no aguanta o es la construcción?. ¿Puede existir una buena arquitectura con una mala construcción?. Dice Ferlosio que en nuestra sociedad "se sobrevalora lo visual en detrimento de lo esencial" (algo así, la cita no es textual). En arquitectura también pasa lo mismo. El valor de la arquitectura se está reduciendo a su imagen, esa que se publica en hermosísimas fotos de lujosas revistas. La imagen en arquitectura es excluyente de otros valores. La funcionalidad y la construcción pasan a un segundo, o último, plano. Todo se justifica por la imagen. Alguien dijo que la arquitectura española estaba excesivamente condicionada por la poética de la forma y poco o nada por el programa, al contrario que la americana. ¿Se empobrece la arquitectura, cuando lo que en realidad lo que se quiere es enriquecerla?.
La lluvia, la lluvia fuerte y persistente, pone a la arquitectura en su sitio.
lluevefuerte

domingo, 7 de octubre de 2012

PLAN GENERAL



PLAN GENERAL
Los medios han publicado con mucha extensión la aprobación del PGOU de Santander y lo han hecho así en todas las ocasiones, durante los más de siete años de trámites, en que el Plan ha sido objeto de aprobación por el Pleno o cuando ha habido declaraciones del Alcalde y grupos políticos municipales. La tramitación del Plan ha tenido una gran difusión.
Al día siguiente de su aprobación definitiva el Diario Montañés digital ha hecho una "encuesta" en la calle preguntando a los transeúntes si sabían lo que era el Plan General de Ordenación Urbana y para que servía. En el video queda claro que, a los que la entrevistadora ha preguntado, no sabían que era eso del Plan ni para que servía. Los 16 "encuestados" eran de apariencia diversa, nueve mujeres y siete hombres. Se puede sacar la conclusión de que la inmensa mayoría de la población ni sabe, ni le interesa qué es, ni para qué sirve el Plan General de su ciudad. Habría que matizar que esas entrevistas callejeras no son una encuesta y por lo tanto no se pueden deducir  conclusiones tan categóricas. Los transeúntes que pasan por la Alameda a media mañana, cuando parece que se ha rodado el video, pueden no ser un grupo representativo de la ciudadanía. Por ejemplo estoy seguro de que si la "encuesta" se realiza en Cueto, Monte o San Román el resultado sería muy diferente, pues allí, en la parte exterior de la ciudad, el Plan General si tiene más trascendencia para sus habitantes. Pero, con todo, el documento es demoledor.
Y es verdad: ¿Que le puede interesar a una ama de casa, a un trabajador, a un oficinista del centro de la ciudad, el Plan General, un documento que, fundamentalmente, regula el uso del suelo?.
¿Se lo han preguntado a los políticos?. Porque a lo mejor nos encontramos con algo parecido. Claro que un político nunca reconocería que no sabe lo que es ni para qué sirve el Plan General y se adornaría con esa palabrería altisonante pero vacía: "Un instrumento de futuro, un documento esencial para la vida de la Ciudad, un generador de actividad", etc...
La ley del suelo de Cantabria dice que el Plan General de Ordenación Urbana es el instrumento de ordenación integral del territorio y tiene como objetivos concretos: "contribuir a resolver las necesidades de suelo residencial, dotacional e industrial del municipio, regulando, delimitando u orientando las zonas de crecimiento, la utilización del suelo rústico y los procesos de renovación y rehabilitación urbana". Y como objetivos generales debe "contribuir a la eficacia de los derechos constitucionales, a un medio ambiente adecuado, a la utilización racional de los recursos, a la mejora de la calidad de vida, a la conservación del patrimonio cultural y a una vivienda digna, de manera que la utilización del suelo propicie el interés general, impida la especulación y garantice la participación de la comunidad en parte de las plusvalías generadas por la actividad urbanística".
Leído así resulta de los más ambicioso y también un poco pomposo. Desde luego inconcreto.
Como para vivir es necesario utilizar el suelo (¡que obviedad!), pues resulta que el Plan General nos afecta queramos que no. Todo lo hacemos utilizando y ocupando el suelo, comer, dormir, trabajar, descansar... Y así resulta que todas nuestras actividades nos las  regula un Plan General, que no conocemos, pero que tiene como brillantes objetivos los del medio ambiente adecuado, la utilización racional de los recursos, la calidad de vida, etc, etc,...
Con esto, cuando se redacta un Plan General a los redactores e intervinientes les entra un afán cosmológico de gran trascendencia pues teniendo en cuenta nuestra dependencia del suelo para vivir y de que su regulación la establece el Plan, ellos, sus redactores e intervinientes vienen a considerarse unos seres capaces de dirigir nuestras vidas y haciendas (y en cierta medida es verdad) y se imbuyen en un halo de superioridad. Se creen todopoderosos. ¿Y quién no se lo creería en una situación así, sabiéndose redactor o intervinientes en un documento de tal trascendencia?. 
Pero, ¿De verdad es tan trascendental el Plan General?. Pues depende para quien, sí lo es. Para los entrevistados por el Diario en la Alameda se ve que no es muy trascendente, pues si lo fuera se habrían enterado, pero para los que yo sugiero entrevistar, vecinos de Monte, Cueto o San Román ya lo creo que es trascendental. Seguro que, si no ellos, algún familiar o amigo es dueño de algún prado, hoy terreno rústico y que el Plan General habrá convertido en urbanizable, con todo lo que ese cambio supone. En la Alameda, en el centro de la Ciudad, se da por hecho que no habrá cambios en el uso del suelo. Pero esto es una suposición pues nada impide que los haya. El Plan General puede cambiarlo todo o casi todo. Es verdad que hay una ley a la que el Plan General debe sujetarse y numerosa jurisprudencia sobre los límites de los planes, pero, con todo, un Plan General es un instrumento poderosísimo  para determinar cuanto afecta al suelo en que vivimos o del que somos propietarios. Así que haríamos bien en enterarnos de como es nuestro plan general y en qué medida nos afecta.
(La creencia de que un Plan General se cree todopoderoso se manifiesta cuando un arquitecto municipal te asegura que por encima del faldón de la cubierta solo pueden sobresalir las chimeneas porque así lo dice el Plan General. Y están confundidos: solo faltaba que las chimeneas puedan sobresalir de la cubierta porque lo "permite" el Plan General, no señor, las chimeneas sobresalen de las cubiertas por definición, por el hecho de ser chimeneas. Es como aquel que decía que todos tiene derecho a la vida porque así lo reconoce la Declaración de Derechos Humanos. No será por eso, por muy importante que sea la Declaración.)
Enterarse es tarea nada fácil por muchas informaciones publicas a que se someta el documento, pues en los últimos tiempos los conceptos y la terminología empleada significan unas barreras infranqueables para el común de los mortales, que tiene que confiarse a la asesoría de un técnico y preferiblemente de un abogado especializado, como traductores de un documento inabarcable, además, por desmesurado.
Los planes generales han evolucionado mucho en los últimos años. El Plan Comarcal de1955, que abarcaba casi todos los municipios de la Bahía de Santander, era un opúsculo de menos de cien páginas en las que se incluían los planos. Los de Santander de 1987 y 1997 fueron adquiriendo complejidad a medida que las sucesivas leyes del suelo aumentaban las exigencias y las diversas administraciones afectadas quisieron o fueron obligadas por la ley, como es natural, a tener parte en el documento en aquellos aspectos que las afectaban. La sensibilidad y preocupación medioambiental ha venido a poner la guinda en este pastel urbanístico haciendo que los planes generales actuales, como el recién aprobado, sean documentos complejos, extensos, prolijos e inabarcables para el ciudadano común, a pesar de que están concebidos para garantizar su bienestar, según dice la ley.
Un Plan General debería ser, eso, General es decir común o básico (en el País Vasco lo llaman planeamiento estructural, lo que da una mejor idea de su contenido, frente al planeamiento pormenorizado). Algo así como el tronco y las principales ramas de la ordenación de la ciudad. Luego habrá más planes parciales, especiales, estudios de detalle (ramas y ramillas) que, nacidas de aquel tronco, desarrollen y concreten zonas y aspectos particulares de la ordenación. Y finalmente las ordenanzas ( las hojas), que acaban de formar el árbol del planeamiento de la ciudad. Pues bien, los planes Generales de ahora pretenden llegar hasta la última hojarasca del árbol, y así resultan documentos inabarcables. ¿Tiene sentido que el Plan General de una ciudad defina con precisión cómo deben ser los vuelos de los edificios en cada calle, qué forma pueden tener las buhardillas, etc.. ?. Es un ejercicio de redacción complejo, con el agravante de que cualquier modificación, incluso las referidas a la más pequeña de las hojas de ese árbol, es una modificación del Plan que debe tramitarse con los mismos pasos que los requeridos para su aprobación. Un locura.
Comprendo a los vecinos del centro de la ciudad que no saben lo qué es el Plan General y lo que significa. Hace falta que este esfuerzo documental y administrativo tenga buenos resultados, notablemente mejores que los del enclenque Plan Comarcal vigente desde 1955 a 1987 y entonces los vecinos se enterarán. Está por ver.

jueves, 4 de octubre de 2012

DIARIO 2006



DIARIO 2006

25/05/2006 8:43
Trabajo en un proyecto de compensación de una zona próxima a Cueto para desarrollarla urbanísticamente. Hoy son prados con algunas viviendas semirurales salpicadas aquí y allá. Una vez definido el ámbito, que es la inamovible Delimitación de la Unidad, todas las parcelas así incluidas pasan a formar parte de la Junta de Compensación y, cada una con su derecho proporcional a la superficie, se trasformará, ¡oh especulación!, en solares que se adjudicarán a los propietarios. Bien, es un trabajo minucioso y variable: los propietarios no se están quietos y siguen comparándose unos a otros, con lo que no es fácil conseguir un resultado definitivo. Además el Ayuntamiento decide cambios de ordenación en algunos viales o prevé la modificación de otros en el nuevo Plan General (siempre hay un nuevo plan general en tramitación...), con lo que también se producen cambios impuestos. Total que aquí estoy tratando de dar forma a esta fase del urbanismo parecida a un puzzle de 90 piezas que es el número de parcelas originales.

compesatorio

26/05/2006 8:05
Sigue el asunto del Proyecto de Compensación. Y además muchas cosas más. Ahora veo, que de vez en cuando me refugio en un trabajo que sin ser el más urgente es el que requiere más atención y así me olvido de los otros. Debe ser una estrategia de autoprotección inconsciente, pero que tiene efectos secundarios malos como es el que otros trabajos urgentes pasen a ser más urgentes, momento en el cual encuentro otro trabajo de mucha atención que me sirve de excusa para el olvido de los demás y así sucesivamente e indefinidamente...

escapista



29/05/2006 7:48
Otra obra de arquitectura vista en vacaciones fue el Mercado de Santa Catalina de Barcelona. A mí me impresionó profundamente por varias cosas: la potencia plástica del conjunto, sus detalles y la funcionalidad demostrada en el uso bullicioso del mercado y el sosegado de las viviendas para mayores. ¡Esta es la Arquitectura! Confío en que pasarán cincuenta o cien años y el Mercado seguirá parecido, la plástica de sus formas se habrá integrado en la cultura elitista y popular (vendrán asiáticos a hacerlo fotos) y el edificio seguirá siendo mercado. Esta es la Arquitectura perdurable. El nuevo mercado se ha integrado en un barrio antiguo, ha conservado referencias del anterior, da la imagen de un edificio actual y ha conservado el uso. Igual, igual que nuestro Mercado del Este.
Lastima de talento perdido..
enricmiralliano
07/06/2006 8:36
Sigue y seguirá el "buen tiempo" que nos va a sumir en una sequía terrible.
Mientras la arquitectura camina hacia otra sequía tampoco pequeña. Las estrellas o semiestrellas han entrado en un manierismo empalagoso donde los materiales, y con suerte las texturas, son el centro de interés. ¿Volverá alguna vez la arquitectura sosegada, equilibrada, pura...?. ¿Volverá?
La sequía. Nos hace falta una buena borrasca que dure un tiempo, limpie la atmósfera y llene de agua limpia las reservas de una arquitectura empobrecida por los excesos.

nomenetiendoniyo

11/06/2006 8:42
Funeral en La Virgen Grande de Torrelavega, iglesia proyectada por Luis Moya en los años 50, a semejanza de la iglesia de la Universidad Laboral de Gijón. A mí me gusta, más allá del gusto clasicista de la época. Las proporciones del único espacio remarcado por unas pilastras- encofrado de piedra cuidadosamente seleccionada, la gran cúpula de ladrillo y rasilla, las luces cenitales, los alabastros, son todos elementos que configuran un espacio de gran modernidad. Lamentablemente los mosaicos y otros añadidos tipo "kirsch" emborronan la limpieza del espacio.
Me impresionó volver a oír el sonido de la campanilla del coadjutor que ayudaba en la misa, durante la elevación. Poca afición tuve yo por hacer de  monaguillo, pero sí recuerdo lo que me gustaba ser el que manejaba la campanilla en el momento adecuado: dos toques en la genuflexión del cura y tres en la elevación. Al tiempo había que coger la casulla, evitar que se doblara con la genuflexión y después, alzarla para favorecer la elevación de los brazos del cura. Liturgia. Pocas veces fui monaguillo,  pero romper el silencio de la iglesia  con la campanilla tenía algo de poderoso que me atraía.

campanillero

12/06/2006 7:46
Ayer inauguramos la temporada de playa. La Segunda. Por la tarde, paseo arriba, paseo abajo. Me bañe y, al parecer dejé admirado a un señor que me vio ya mayorcito para esos lances y que me preguntó sobre si el agua o la salida, con el airecillo que hacía, no estaban excesivamente fría. Doy imagen de viejo profesor, o simplemente de viejo cuando no llevo pajarita.
La segunda playa sigue siendo, cada año, un lugar privilegiado y cómodo. El paisaje, nada natural, es hermoso en todas direcciones. Incluso en la más construida, donde las edificaciones, aisladamente muy anodinas, se acaban fundiendo en un conglomerado escalonado que arropa y da carácter muy urbano a la playa. Los paseos por la orilla con el agua por los tobillos son reparadores.

amanteplayero

15/06/2006 8:10
El calendario que hice este año tiene en este mes una ilustración del Paseo de Menéndez Pelayo. Se corresponde con un momento más o menos primaveral de un año en que los árboles del paseo sufrieron poda. Los años en que no les hacen poda, el verano completa una de las calles más hermosas del mundo que yo conozco. Como está ahora: Con la bóveda completamente cerrada y las aceras cubiertas de ramas llenas de hojas. La suave pendiente. Los cierres laterales. Los jardines privados que llenan los huecos con magnolios, palmeras, castaños y tejos. Glicinias, mimosas,...

menendezpelayeno

16/06/2006 8:05
Niebla. O lo que sea. Otros años por estas fechas habíamos pasado varios días seguidos de niebla costera de esa que a mediodía parece que el sol puede despejar, pero lo consigue a duras penas, para al día siguiente volver a repetirse el fenómeno. Esta es otra niebla: mas alta, más opaca. De vez en cuando caen gotas que son como el barro y dejan los coches con costra. Deben ser bordes de las tormentas que estos días hay por toda España. Nos han quitado aquella niebla costera, vaporosa y ligera, y nos han puesto una cosa  parecida al desierto, pesada y sucia.
¿Es esto el cambio climático?
La arquitectura también ha perdido, en algunos casos, la ligereza y sutilidad por la pesadez y la repetición.
¿Es eso el fin de la época?

empanada

17/06/2006 8:44
Moneo. Lo llena todo. Asombra la sencillez con que explica la complejidad de sus proyectos. Está claro que uno debe plantarse ante el proyecto con un equipaje intelectual muy alto, con un conocimiento completo del programa y con un espíritu crítico rotundo. No hace falta ordenador. Con ser Moneo es bastante.
Las técnicas de representación han dado a los profesionales una libertad mal utilizada, lo han esclavizado y lo han hecho mas sucumbible a las modas.
Moneo es el arquitecto con más recursos y más facilidad en su aplicación sin repetirse.

moneano

20/06/2006 8:38
Pues sí. Los "creadores", desde los vulgares cocineros que se pasan el día en programas de televisión haciendo recetas extravagantes, hasta los Moneos mas conceptuales, suelen utilizar la expresión "me interesa", como sinónimo de me apetece o me gusta. De esa manera  una decisión no meditada, de gusto personal o frívola, se reviste de cierta solvencia, cuando en realidad es una decisión vacía o cuyo contenido, el "creador" no sabe justificar.
Pues sí. Lo hacen todos y probablemente tengan que hacerlo porque hay decisiones en el proceso creativo que pueden sustentarse en los posos o substratos de la experiencia o de la inconsciencia, de modo que un margen a la espontaneidad será útil o incluso necesario. Lo más chocante es su utilización en los creadores jóvenes, los que más abusan del término,  en los que no parece que aquellos substratos tengan la entidad suficiente como para ello.
Vale. Dejémoslo.
Moneo nos mostró como en la ampliación del Banco de España había recurrido a un lenguaje clasicista llevado por las exigencias del contexto. Pero había renunciado a llevarlo a sus últimas consecuencias en el tratamiento de los bajo relieves ornamentales de la fachada. Estos aparecían  simplificados en planos con una expresión cuasicubista para entendernos. No sé. No veo claro por qué la parte más arquitectónica del trabajo debe ceder al contexto y la parte escultórica no. No sé. Tengo que pensarlo. Hay algo con lo que no estoy muy de acuerdo. O que no he entendido muy bien.

chapista