ENSEÑANZA
En la
escuela de Arquitectura de Reus se ha producido un cierto escándalo como
consecuencia de los pocos titulados que han completado la carrera en los tres
primeros años en que ha sido posible titularse. La escuela se fundó en el año
2005 y como la carrera de arquitectura dura cinco años, sólo ha sido posible
graduar a promociones desde hace tres años. La noticia se puede leer en el
Diario de Tarragona en la que el periodista cuenta como el "maestro(sic)
encargado"del Proyecto Fin de Carrera ha formado una represa de unos 70
alumnos que han completado los cinco cursos, pero a los que no considera con
los requisitos necesarios para defender su Proyecto Fin de Carrera ante el tribunal.
De esta manera en sus tres años de existencia (los primeros cinco no cuentan) la
escuela ha titulado a 7 arquitectos que son los que han conseguido aprobar el
Proyecto Fin de Carrera. Dice la noticia que las tres promociones suponen 160
alumnos. Está claro que no es posible que los 160 alumnos estén en disposición
de hacer el PFC, pues para ello es necesario haber aprobado todas las
asignaturas, cosa que probablemente no se dará en los 160 alumnos. De todas maneras el
balance es terrible. ¿Qué han aprendido esos estudiantes durante 5 años, que no
es suficiente para desarrollar un proyecto con solvencia? ¿No es esto un
fracaso de la Escuela, antes que un fracaso de los alumnos? ¿"Sólo hay 7
justos, Señor, entre ellos"? Probablemente el Dios del antiguo Testamento
quemaría la Escuela de Reus. Y la de Madrid. Y la de Barcelona... Como Sodoma y
Gomorra las escuelas de arquitectura de este País son lugares de perdición que
no merecen el perdón de Jehová..
El director
de la de Reus justifica el balance en función de los pocos alumnos represados y adelanta que con la incorporación inmediata
de otros 70 a esa represa, se va a producir un cierto aliviadero, que aumente
ese esquelético número de 7 licenciados (2,3 por año).
La enseñanza
de la arquitectura es uno de los asuntos misteriosos de este país. Hace
cincuenta años uno tardaba en ser arquitecto un mínimo de 7 años desde que
terminaba el preuniversitario. En general la medía debía de ser de unos 8-10
años. Los dos cursos Selectivo e Iniciación, que sustituían al anterior sistema
de "ingreso", solo se podía repetir 2 años cada uno, plazo en el que
sí no se aprobaban todas las asignaturas te expulsaban de la Escuela, de modo
que una vez en primero de carrera, lo normal era avanzar a curso por año sin
demasiados problemas.
Desde luego
el proyecto fin de carrera no era ninguna dificultad especial. Mucho menos que
cualquier asignatura dura de los primeros años: Cálculo, Mecánica del Suelo,
etc.. Se trataba de una asignatura más del último curso de carrera, que se
preparaba a lo largo del curso y se entregaba una vez que habías aprobado todas
las asignaturas. No recuerdo a nadie de mi promoción con dificultades para hacer
su Proyecto Fin de Carrera, terminarlo y aprobarlo.
Con los
cambios de plan se facilitó el "ingreso", suprimiendo aquellos dos
duros y difíciles cursos llamados Selectivo e Iniciación y, en poco tiempo, se
empezó a poner dificultades al final de la carrera. Y así nació el mítico PFC.
Parece claro
que el sistema ha decidido que para ser arquitecto hay que pasar no menos de
7-8 años en la carrera (la media hoy está
por encima de 12 años), y con plan antiguo o plan moderno, esto se consigue
poniendo duras pruebas de acceso o poniendo duras pruebas al fin.
A mí me
gusta más que me lo hagan difícil al principio, así estoy a tiempo de cambiar
mi vocación. Lo del final: hacer que el PFC sirva de represa, es frustrante y
poco justificable.

