martes, 10 de diciembre de 2013

EFECTO PANTALLA



En la redacción de un estudio de detalle, figura de ordenación urbanística de menor escala y de gran precisión, los técnicos municipales nos dictan normas para evitar el "efecto pantalla" de los edificios que estamos empezando a proyectar. Efecto pantalla es una expresión de física atómica que se refiere al comportamiento de los electrones, nada que ver con el urbanismo, que toma prestada la expresión para designar el efecto de continuidad que presuntamente pueden provocar los edificios excesivamente largos frente a unas vistas u otros edificios.

Los urbanistas limitan en las ordenanzas la longitud de fachada de los edificios para evitar ese efecto. Eso pretenden, pero la mayor parte de las veces se invoca el efecto pantalla para justificar algunas normas o restricciones que nada tienen que ver con el famoso efecto. Es nuestro caso.

Pretendemos, a través de un estudio de detalle, ordenar unos volúmenes de edificación que permitan generar superficies comerciales en una zona residencial donde los urbanistas, no se sabe muy bien con qué criterio, las habían restringido radicalmente de modo que esa parte de la ciudad está condenada a ser un barrio dormitorio con un uso residencial imperante y casi excluyente. Ahora la iniciativa privada pretende ordenar una gran manzana que posibilite espacios comerciales de los que el barrio carece por aquella imprevisión (?). Todo ese barrio se ha generado a lo largo de la vía parque de penetración a la ciudad cuyos terrenos se han obtenido gratuitamente por el sistema de localizar sus aprovechamientos en el borde. Se forma así una especie de trinchera de edificabilidad que permite acumular en ese borde casi el doble de edificabilidad que en los terrenos de "segunda fila". Inevitablemente las edificaciones con frente a esa vía parque son más altas y más largas que las que están a su espalda. Inevitable efecto que se ha materializado a lo largo de más de dos kilómetros de actuaciones en los pasados años.

Ahora quedan esas parcelas que pretendemos ordenar para favorecer la implantación de los usos comerciales no considerados, y los urbanistas municipales estiman que tenemos que "evitar el efecto pantalla" que se produciría sí nos admiten la distancia que proponemos entre dos cuerpos de edificación, algo menor que la estipulada en las ordenanzas generales del Plan General.

Obligan a que los edificios se retranqueen en las dos últimas plantas para que las distancias entre sus fachadas, en esa altura de pisos, cumpla la normativa del Plan General. Además obligan a mantener la alineación de los edificios ya construidos en lugar de retirarlos, como nosotros proponemos pues se trata de un terreno de esquina frente a una rotonda.

En fin que las aportaciones a la ordenación que hacen los municipales no nos convencen, pues no buscan una mejor y más coherente composición de los volúmenes, objetivo de un estudio de detalle, sino simple y llanamente la imposición de una normativa de discutible aplicación al caso. Y sobre todo su descargo de conciencia. Es una interpretación simplista. Pero lo peor es que dicen que está fundamentada en evitar el "efecto pantalla" de nuestra propuesta.
 
Victor Coll lo ha visto claro, y como se expresa casi mejor con dibujos, ha hecho estos esquemas en lo que se ve que los retranqueos en las últimas plantas y la alineación de los edificios con los ya construidos, no tienen nada que ver con solucionar un posible "efecto pantalla" que, eso sí, tiene su origen en la acumulación de la edificabilidad en el borde de la vía y la alineación continua de edificios de gran altura.

¡Viva la Carta de Atenas!

martes, 26 de noviembre de 2013

DIARIO 2003.22

DIARIO 2003.22



sábado, 01 de noviembre de 2003 8:25

Ayer no hubo diario por culpa de la arquitectura. Más preciso: por culpa de la construcción de la arquitectura. En esta nueva oleada de trabajadores que tiene la obra del estudio, todos, absolutamente todos. vienen cargados con varias decenas de quilos de herramientas eléctricas bien potentes. El trabajador de la construcción despliega una enorme cantidad de herramientas a su alrededor: taladros portátiles y de corriente, accesorios de los mismos y sus cajas, rotaflex de diversos tamaños, ingletadoras, soldadoras, brocas gigantescas jamás imaginadas, cortadoras, remachadoras y también los consabidos cuezos para hacer masa, palas, picos y azadones, paletas y rasquetas. Todo se extiende por el suelo ocupando la obra casi por completo y desde luego invadiendo siempre, siempre, aquellas partes terminadas por otros oficios. A este panorama hay que añadir, ayer, a los cortadores del muro de hormigón que emplean maquinas de otra escala pero igualmente numerosas. Una de estas maquinas, probablemente una bomba de achique, hizo saltar el interruptor diferencial en cuatro a cinco ocasiones, haciéndonos perder toda la información que teníamos en los ordenadores. Y ahí estaba la página de este diario. No recuerdo muy bien de que trataba, casi siempre se me olvidan de un día para otro, gracias a Dios, pero supongo que empezaba comentando la visita de mi mujer al dentista y sus consecuencias, para enlazar, por los pelos. con algún tema arquitectónico.
sinfusibles

domingo, 02 de noviembre de 2003 9:18
Se casa el Príncipe. Ya tenemos el final del cuento de hadas. Los cuentos se acaban siempre en lo mejor: en la boda del Príncipe con la Princesa. ¿Qué pasa a
continuación?.  Los tiempos han cambiado y eso de la boda de nos príncipes no puede ser el final de los cuentos. Es realmente el principio.
"Haba una vez unos príncipes que se acababan de casar y que después de viaje de novios se fueron a vivir a su palacio. Como eran príncipes modernos no tenían corte. La corte era, hace muchos años, un grupo de personajes que rodeaban a los reyes y que todos decían que eran amigos suyos, pero que en realidad estaban siempre cerca para ver si conseguían favores: tierras, títulos. iglesias, ... Parte de la corte vivía en el propio palacio del Rey, y por eso los palacios eran muy grandes. Bueno, pues nuestros príncipes, como eran modernos v democráticos, no tenían corte v su palacio era relativamente pequeño: Parecía una casa grande de un promotor de viviendas. Pero el arquitecto que la proyectó había hecho un edificio como si fuera un palacio en pequeñín Con un estilo muy antiguo, muy antiguo, como si el palacio fuera para los tatarabuelos de los príncipes que habían vivido doscientos años antes. La joven Princesa ni se lo consultó a su marido, el joven y apuesto Príncipe, mandó llamar a otro arquitecto y le dijo:
-"Mirad lo que me ha hecho vuestro colega. No me gusta nada. Es un horror. Sería bonito si fuera antiguo pero es reciente, está hecho ahora así que parece un disfraz. No quiero disfraces Yo quiero un palacio moderno, actual. Para que dentro de doscientos años, cuando los gustos hayan cambiado, de testimonio de nuestra época y reconozcan en el edificio que los Príncipes supieron vivir como se vivía en su tiempo. ¡Manos a la obra!".
El arquitecto, que también era joven y apuesto, como todos los arquitectos, se puso manos a la obra (nunca mejor dicho y repetido) y dibujó un proyecto muy, muy, muy moderno: tenia viseras de hormigón, suelos de pizarra. paredes blancas, acero corten, muros de pavés, muros de alabastro, tableros de madera prodema. ... En fin, muy moderno.
Pero:
La princesa está triste ¿que tendrá la princesa?.
Los suspiros se escapan por su boca de fresa,
que ha perdido la risa. que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro.
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
Así la vio el gran poeta Rubén Darío en aquellos momentos.
La pobre princesa no entendía aquello: "¿Será posible que esto sea la arquitectura
actual?.jQué espanto!". Así estaba la joven princesa cuando, de pronto, se le apareció un geniecillo regordete, poco apuesto, de barba blanca y pajarita que le dijo:…"
Bueno lo que le dijo os lo cuento otro día, en el siguiente capítulo.
(Continuará).
cuentista

lunes, 03 de noviembre de 2003 8:42
Vuelven los obreros a la obra. Como las oscuras golondrinas a tu balcón.
....
Eso creía yo, porque son las ocho y media y no ha aparecido nadie. Emoción.
La arquitectura es emoción. Emoción en todo momento, pero especialmente mientras se ejecuta. Nada como la incertidumbre de los plazos o de las ejecuciones de acabados. Nada como el riesgo de los accidentes de trabajo. Nada como las inspecciones técnicas y finales de obra.
Al lado de todo esto la emoción, que ante el hecho arquitectónico conmueve al usuario, espectador, objetivo mismo de la arquitectura, es nada.
Emoción, emoción, tienes nombre de mujer.
Sigo con esperanza.
emocionado


martes, 04 de noviembre de 2003 8:06
Niebla potente. He bajado por pan al centro y el camino, con la "dudosa luz del día", era realmente hermoso. La ciudad, creo que ya lo he dicho más veces, gana mucho con estas nieblas. La insinuación de las formas alienta a la imaginación y favorece la arquitectura. La calle Santa Lucia y el Rio de la Pila aparecían así hermosos tramos de ciudad... De regreso, la subida de Menéndez Pelayo, con una tenue claridad entre las otoñales hojas de los plátanos, alimentaba la idea de una llegada al paraíso.
¿Se podría hacer una arquitectura o un urbanismo con niebla? Creo que sí y voy a
intentarlo
...
Metido de lleno en ordenar el golf de Loredo. voy, poco a poco. viendo la luz al final de un recorrido penoso y largo.
entrenieblas

miércoles, 05 de noviembre de 2003 8:12
"Si es así, allí no. Si es allí, así no".
Lema de Cantabria Nuestra para el proyecto de Moneo.
Hoy no tengo tiempo de rebatir semejante majadería. Quizá nunca.
sintiempo


domingo, 09 de noviembre de 2003 9:00
El estudio ha cambiado. Con la obra a medio terminar, la cosa empieza a verse mejor y los espacios son cada vez más atractivos. Algunas diferencias son menos importantes pero significativas: las pisadas resuenan. Ahora se va a oír cuando alguien se mueva.
Antes la moqueta lo amortiguaba todo.
El silencio es una virtud de la arquitectura.
silencioso

lunes, 10 de noviembre de 2003 8:03
Antonio Muñoz Molina escribía ayer acerca de la poca perdurabilidad de la literatura. Los títulos y autores de éxito de hace 30 años son ahora desconocidos en su inmensa mayoría. Solo unos pocos, y aquí cita y elogia a Vargas Llosa con La ciudad y los perros que cumple ahora cuarenta años, solo unos pocos,  perduran. Desaparecen de las librerías en pocas semanas y no vuelven. A la arquitectura le pasa lo mismo. Con algunos matices. Los arquitectos de éxito de hace treinta años han desaparecido, pero la mayoría de los edificios perviven y se pueden ver en la mayor parte de los casos "pasados de moda", deformados por reformas y mal conservados. Un autor literario considera un éxito que su obra sobreviva diez años y sabe que después, salvo notables excepciones, pasará al olvido. Desaparece. ¿Qué es mejor: desaparecer sin dejar rastro o sobrevivir deformado, lleno de achaques, ortopedias y capas de pintura?
perdurable


martes, 11 de noviembre de 2003 7:55
Pesqué al alcalde de Santander, con ocho años en el cargo y cero viviendas de protección oficial construidas, recriminando al Gobierno de Cantabria haber trascurrido más de una semana desde que le prometieron respuesta a la modificación del Plan General que pretende en Peñacastillo. Toda la responsabilidad de la ausencia de viviendas de protección  en Santander la tiene el Gobierno. No quiere hablar de zancadillas, pero pretende "que quede claro que quiere construir 4.000 viviendas (omite aquí lo de protección oficial) en esta legislatura (sic) y que si no lo consigue no será por su culpa". Todo dicho en su despacho con aplomo y cara de bueno. 4.000 viviendas en cuatro años son 1.000 al año, es decir 3 al día. Alguna más para recuperar el tiempo perdido. Que tiemblen las grande promotoras que llega Piñeiro.
¡Abrid paso a los promotores del PP!.
El periodista no encontró contradicciones de importancia en las declaraciones Parecía no saber nada de lo que preguntaba o no enterarse. O las dos cosas.
Nadie decimos nada, no sabemos y no entendemos Callamos
nisabenientiende


miércoles, 12 de noviembre de 2003 8:08
Los suplementos inmobiliarios de los periódicos madrileños contienen mucha información de interés para un profesional. El del Diario Montañés (¿cuándo cambiará el nombre por El Diario Cántabro?), es tan elemental que solo contiene, en forma de cuadernillo, todos los anuncios de las promotoras. Los de Madrid, que me guarda mi madre amorosamente junto con otros mil recortes de "cosas que me pueden interesar", son repetitivos pero dan información además de publicidad. Leo en uno de ellos un artículo sobre el soterramiento de las líneas de alta tensión que circundan los barrios por acuerdo entre la Comunidad y las compañías eléctricas. Interesante. Aquí, en Santander, todo el soterramiento lo pagan los promotores, que se lo cargan a los precios de las viviendas y al final, como en todo, el que lo soporta es el comprador hipotecado de por vida.
Viesgo, o como quiera que se llame, se limita a cobrar por adelantado el coste de una obra que ella misma ha valorado.
En la capital se funciona mejor. Este es un factor más del precio de la vivienda.
soterrado

jueves. 13 de noviembre de 2003 755
Hay literatura erótica, poesía erótica, pintura erótica, música erótica, cine erótico.
No hay arquitectura erótica.
¿Por qué?.¿Es la arquitectura el única arte no erotizable?
preguntón

viernes, 14 de noviembre de 2003 8:04
Garbanzos deliciosos.
Padezco, por fin lo sé, fascitis plantar. Que es una forma muy medica de decir que me duele la planta del pie. Los cimientos. Tengo los cimientos inflamados y se cura con antiinflamatorios. Yo creía que lo que tenia inflamado era otra cosa, pero resulta que no, que es la planta del pie izquierdo y que se me curará cuando Dios quiera.
Esperemos que sea pronto.
plantar


sábado, 15 de noviembre de 2003 7:57
Damián Flores  hace maquetas de cartulina y las copia esmeradamente  sobre un paisaje natural. El contraste produce un dramatismo que se acentúa por la soledad y la escala. Pretende formas puras, muy "arquitectónicas", frente a la naturaleza. El pequeño formato añade unas gotas de intimismo a la fórmula. En algunos casos, asustado de la contundencia, superpone los puntos de vista paisajísticos con los puntos de vista de la maqueta sobre la mesa, Resultan así edificios vistos desde puntos de vista no humanos, elevados, aéreos. lo que suaviza el contraste. Echo en falta ejercicios similares  sobre paisajes cercanos,  identificables: Peña Cabarga, Langre, Liencres, Lebeña, La Hermida,  etc..
Ahora me dedico a la critica pictórica. La profesión no da para mas
criticón

domingo, 16 de noviembre de 2003 9:06
¡Pobre Moneo! Se ha convertido en el pin pan pun de !a arquitectura nacional.
En este País es mejor no hacer nada que suponga el más mínimo riesgo a . cambio de progreso cultural: té machacarán.
"Imita lo antiguo, no incorpores nada nuevo, no arriesgues nada, evita las tentaciones de innovar,  da la razón al pasado y niégasela al futuro.  Alcanzarás, no sé si la gloria, que probablemente sí, pero por lo menos la tranquilidad y el reconocimiento. Amén"
Oración para todos los días.
converso

lunes, 17 de noviembre de 2003 19:15
Comienza la semana con resonancia magnética en el pie. La primera que me harán en mi vida.
Una resonancia para los edificios sería una buena cosa. Serviría para localizar esa fuga o filtración escondida, esas fisuras preocupantes, los vicios ocultos de la construcción..., expresión, esta de vicios ocultos de la construcción, que no se refiere a las desviaciones sexuales del arquitecto, como pudiera parecer, sino a defectos no visibles en el edificio.
Los vicios ocultos tienen mal remedio
vicioso

martes, 18 de noviembre de 2003 8:07
La resonancia magnética es un aparato a perfeccionar. Especialmente en lo relativo a ruidos. Aquí hay que reconocer que parecía estar en una obra. Desde el silbido de la rotaflex hasta el pica-pica brutal de la pala excavadora, pasando por el compresor del martillo neumático,  todos los ruidos que producía el gigantesco aparato me recordaban a una obra ruidosa. Excesivo. Una tecnología tan punta no puede hacer unos ruidos tan bastos. Algo falla y se debe mejorar
¿Lo de resonancia viene de lo que resuena?
Amanece con rosas y turquesas Precioso
resonante

miércoles, 19 de noviembre de 2003 7:53
Estamos acabando la re-presentación del Hotel Sardinero con fotografías. planos de colores, perspectivas, infografías y presentaciones en ordenador. Un alarde para el estudio: Todo para enseñárselo al Alcalde si es que quiere la Propiedad. Los proyectos necesitan un asesor de imagen y a los arquitectos nos gusta invadir esa profesión que supongo podría ejercerse  en buena colaboración. ¿O es que los arquitectos somos los asesores de imagen de nuestros proyectos? Si es así, no estamos preparados. Al menos yo
asesordeimagen

jueves, 20 de noviembre de 2003 8:04
¿Es la arquitectura el único arte no erotizable?. Pregunta sin contestar de hace días. Los caminos de la sugestión son inescrutables y probablemente exista un hilo entre determinada arquitectura y el erotismo. No creo que un dormitorio rosa de cama circular medio desecha, con sabanas de satén, cojines en forma de corazón y espejo dorado m el techo, sea arquitectura erótica. El chasquido de unos dedos que sirven como sugerencia del despertar de la libido, que una cosa así debe ser el erotismo, se produce en la arquitectura por evocaciones de escenarios vividos.
Simplemente: escenarios de situaciones eróticas trasforman aquella arquitectura en erótica. Lo que pasa es que cada época debe tener su escenario. Los romanos y su impluvium. La baja edad media y sus desvanes. La alta edad media y sus molinos. El renacimiento y sus jardines. El barroco y sus palacios. El neoclasicismo y sus grandes dormitorios. El arte moderno y los salones burgueses. Y en la actualidad la cocina, la mesa de la cocina
eroticón

viernes, 21 de noviembre de 2003 8:07
Hace mucho que no escribo del roble frente a mi ventana. La verdad es que ahora, con las obras del estudio, ni está frente a mi ventana, que es provisional, ni me fijo demasiado en él cuando me levanto, lo cual es una pena. Pero cuando vamos al Manila a tomar un café, le veo y compruebo como en estos días está tomando color cobrizo y empieza a perder hojas. Ayer al volver del café había un "operario" podándole sus ramas bajas con un hacha. Entre que el "operario" era bajo, el hacha corta y las ramas más bajas algo altas, la poda consistía en pequeños saltos con el hacha levantada hacia las ramas. En unos casos acertaba, los menos, en otros erraba, los más y  en otro buen porcentaje, acertaba a medias, es decir la rama recibía un hachazo insuficiente que le hacia semiquebrarse a la espera del golpe de gracia Espectáculo indignante del que solo se veía la parte superior, porque el seto de la finca le llegaba al operario más arriba del pecho.
"!Ay, mi roble!." Grité. No quería expresamente que se me oyera, pero el hecho es que el "operario" paró y se me quedó mirando hasta que desaparecí de su vista. La gafas, estas regresivas que tengo, me impidieron ver con disimulo la expresión de su cara.
El roble no tiene más ramas cortadas así que tengo la esperanza de que mi voz surtiera ese efecto A lo mejor era que el "operario" había terminado o se tomaba un descanso.
No lo sé. Prefiero pensar que ayudé a mi amigo el roble que crece frente a mi ventana.
robledal

sábado, 22 de noviembre de 2003 8:43
A la obra del estudio se le ve el final Con la apertura de las escaleras y puerta exterior la cosa parece que se termina El acierto de la obra se va viendo y el estudio pasará a ser "otra cosa". Aún puede alargarse quince días pero se toca e! final después de tres meses largos de obra. Con todo creo que, salvo un par de momentos de nervios, la cosa la hemos llevado con paciencia y resignación que son las virtudes mínimas esenciales que deben adornar a todo propietario de una obra.
Paciencia y resignación.
Amén.
¿Qué otra cosa pasará a ser el estudio?. ¿Eh?. Los mayores cambios debían de producirse en eL "guión", no en el decorado.
resignado